En los últimos días hemos estado recibiendo información que sigue teniendo un efecto positivo en los mercados internacionales.

 

Las economías de Estados Unidos, la Zona Euro, así como de manera más gradual, pero positiva, la expansión de China y Japón respaldan un probable cierre de año estable en los mercados.

 

Con respecto a Estados Unidos, dos eventos relevantes se suman al crecimiento económico que al tercer trimestre alcanzó 3.3% anual en su segunda revisión. Por un lado, la votación en el senado de la reforma fiscal, en la que las empresas de mayor valor de capitalización serán las ganadoras y, por lo tanto, los mercados accionarios podrían extender sus ganancias, aunque de corto plazo, y en segundo lugar, el inicio de trabajos para establecer el techo de deuda hacia 2018, cuya fecha límite de definirse es el 8 de diciembre próximo, y con el fin de que el gobierno mantenga su actividad sin contratiempos.

 

Por el lado de la FED, a mediados de diciembre se tendrá la reunión de política monetaria, en la que tanto el nivel de inflación sobre niveles de 2.0% anual y el pleno empleo con una tasa de desempleo en niveles de 4.1% refuerzan la expectativa de un incremento de 25 puntos base para que concluya en 1.5% este año. Sin duda, un escenario ya descontado por el mercado, que por el nivel de la tasa, aún hay cierto espacio para las bolsas.

 

Seguimos pensando que los niveles históricos registrados en el Dow Jones, S&P y Nasdaq representan una zona de riesgo desde el punto de análisis técnico, pero que al definir lo que se aprobó de la reforma fiscal, las empresas podrían tener ciertas revaluaciones en diferentes razones financieras.

 

Con respecto a Europa, destaca el avance que se está dando en el tema del Brexit. El gobierno de Theresa May se muestra más abierta y realista a buscar un acuerdo con la Unión Europea (UE) para definir el monto de salida que tendrá que pagar Reino Unido. Se especula sobre una cifra de 50 mil millones de euros, que representa más de 80% de lo que busca la UE.

 

Podría ser el inicio para un avance más consistente que tiene muchos temas que resolver: reconocimiento de las personas que transitan y viven en la UE, es decir, el derecho de los ciudadanos, la frontera con Irlanda, temas de acuerdos comerciales, acuerdos políticos y sociales, entre otras cosas.

 

La libra ha logrado reaccionar y se encamina hacia un rango de 1.35-1.38 dólares recuperando terreno, mientras que la bolsa de Londres, el FTSE, se ha movido más lateral. El beneficio de la depreciación de la libra en su momento lo llevó a nuevos máximos históricos y actualmente muestra movimientos más estables.