Estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) desarrollaron una aplicación móvil para monitorear el nivel de consumo de los productos colocados en la puerta del refrigerador, como la leche, el jugo de naranja, el agua o la mantequilla, y prevenirse comprando los que están por agotarse.

 

Los creadores de la aplicación, Guadalupe Ximena Moreno García y Jonathan Fabián Almanza Aguilar, de la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA), explicaron que así se pretende tener el control de lo que se consume en el refrigerador y eficientar las compras.

 

Ximena describió que es una aplicación que por medio de sensores (galgas extensiométricas) pesa las mercancías colocadas en la puerta del refrigerador, datos que se mandan por medio de un controlador Raspberry Pi2B a un servidor en la nube, que compara los pesos y notifica a través de la app el estatus de esos productos.

 

“Esta aplicación se desarrolló bajo el concepto tecnológico de sistema domótico, que es un conjunto de tecnologías aplicadas al control y automatización inteligente de la vivienda, así como a los electrodomésticos”, planteó.

 

Abundó que de esa manera se permite una eficiente gestión de energía, aporta seguridad y confort, además de una comunicación entre el usuario y sistema, todo de acuerdo con un boletín del IPN.

 

A su vez, Jonathan Fabián explicó que la app está desarrollada para sistema Android, y sostuvo que en un mediano plazo se podrá encontrar en la “Play Store”.

 

Las personas deberán registrarse, crear un usuario y contraseña, dar de alta su refrigerador ingresando el código mediante un lector QR que está embebido en la aplicación móvil. Los sensores que se instalan en el electrodoméstico son sólo de peso y nada más van en la puerta.

 

Una vez que el refrigerador está registrado se podrá personalizar el peso del producto que el usuario quiera para que se le notifique. Al hacer lo anterior, los sensores funcionarán automáticamente. También tiene un temporizador que indicará que ya no hay leche.

 

Los productos que pueden detectar los sensores deben estar en kilogramos o litros. Los servidores y la base de datos están alojados en el servidor de la nube con la finalidad de brindarle al usuario la información en tiempo real del refrigerador.

 

Cada vez que el sensor detecte un peso nuevo actualizará los datos. Esto para que al entrar a la aplicación el usuario conozca la cantidad real de sus productos.

 

Fabián Almanza dijo que para mostrar las compras se simularon tres supermercados con sus páginas web, se montaron en el servidor y se recibe la lista de productos que el usuario desearía comprar.

 

Por ejemplo, si en la casa se consume más de medio litro de leche y la persona se encuentra en su trabajo, el sistema le notificará de inmediato que tiene menos líquido de ese artículo para que decida hacer la adquisición en línea o ir a una tienda de servicio.

 

Esta app elimina la molestia de escribir en papel, la necesidad de ir al supermercado, lo que ahorra tiempo y aumenta la comodidad.

 

Esta herramienta de consulta aplica a cualquier refrigerador, no importa el modelo o año, inclusive el número de puertas que tenga. Lo único que aumentaría es el número de sensores a instalar en cada puerta. Por producto se usa un sensor o galga extensiométrica.

 

Los jóvenes politécnicos expresaron, por último, “trabajamos en el refrigerador porque es un electrodoméstico básico en cualquier familia. Pretendemos facilitar la compra de estos productos, pero también evitar que se desperdicien alimentos”.