Los medallistas mundiales lamentan que la natación artística combinada no esté dentro del calendario de París 2024, con la esperanza de que sea integrado para Los Ángeles 2028
Foto: Especial | Los medallistas mundiales lamentan que la natación artística combinada no esté dentro del calendario de París 2024, con la esperanza de que sea integrado para Los Ángeles 2028  

Voz autorizada en el nado artística con tan solo 22 años, luego de ganar títulos en Juegos Panamericanos Infantiles individuales y por equipos y ya con una medalla mundial en la modalidad mixta, Miranda Barrera señala como desafortunado que aún no se considere a la disciplina acuática varonil como una prueba olímpica, en un hecho que hoy deja a su compañero Diego Villalobos lejos de ese sueño deportivo.

Integrante de la Selección Nacional desde 2015 cuando tenía apenas trece años de edad, Barrera apunta a continuar su preparación junto a su compañero en la piscina, a la espera de que los organismos internacionales aprueben la adhesión de esta práctica en la justa veraniega. “Nosotros estamos felices de competir a nivel internacional y a la espera de seguir representando a México”.

La participación de hombres en pruebas mixtas de natación artística se han realizado desde los Campeonatos Mundiales de 2015 en Kazán, Budapest y Gwangju. De cara a París 2024 el Comité Olímpico Internacional y la World Aquatics únicamente aprobaron la participación de hombres en la prueba por equipos con un límite de dos integrantes por selección.

Con un bronce conseguido en el Campeonato Mundial de Doha, Qatar, Miranda destacó en entrevista con 24 HORAS la evolución de su colega Diego Villalobos, que con apenas cinco meses de trabajo logró una sinergia que los llevó a compartir el podio con las duplas de Kazajistán y China.

“Diego ha crecido mucho en este deporte. Lo logramos porque confiamos en nosotros y se
logró mostrar nuestro trabajo. Me siento orgullosa porque todo deportista trabaja para esto, luego del trabajo diario y por dar la vida al deporte”, apuntó la nadadora.

Tras un cuarto sitio conseguido en Budapest con el equipo femenino, Barrera hoy vive con la expectativa de mantener su desarrollo en la piscina en todas las categorías disponibles, sin olvidar a Villalobos en el mismo camino. “Yo seguiré esforzándome para llegar a unos Juegos Olímpicos. No puedo asegurar que Diego o yo estemos ahí, pero sí me encantaría, pues es un sueño que he tenido desde
pequeña”.

Con el evento pasado en Doha, Barrera considera que el nuevo reglamento permite que haya más oportunidades para los países en la natación artística y que no solo sea una cuestión de apreciación la que determine a los vencedores. A nivel olímpico la natación artística fue introducida por primera ocasión en la edición de Los Ángeles 1984 únicamente para la rama femenina.

“Este deporte es totalmente otro, con los cambios  tienes que estar en posición por el base mark -conocido como las ejecuciones base que todas las duplas deben presentar sin falla– y aunque nos costó mucho la cargada nos dimos cuenta que si algo falla debes darle a lo
siguiente y superarlo”, apuntó.

Enfocada en mantener su gusto por el deporte acuático, Miranda Barrera ve cada competencia internacional como una oportunidad de progresar a nivel individual tal y como sucedió en Doha. “Me gusta el sentimiento de estar en el agua y solo estar yo en mi burbuja”.