Preparación. El joven inicia su entrenamiento arrastrando una cruz de 90 kilos por alrededor de un kilómetro sobre un sendero de tierra y piedras y su cuerpo se acostumbre para la cita del próximo 29 de marzo.
Foto: Gabriela Esquivel | Preparación. El joven inicia su entrenamiento arrastrando una cruz de 90 kilos por alrededor de un kilómetro sobre un sendero de tierra y piedras y su cuerpo se acostumbre para la cita del próximo 29 de marzo.  

Mientras algunos niños sueñan con ser médicos, bomberos o policías, Cristopher Gómez se ilusionaba con interpretar a Cristo en el Viacrucis de Iztapalapa, afán que cumplió a sus 22 años en la 181 edición.

Es la primera entrevista concedida a un medio de comunicación, este joven que rebasa el metro 80 de altura y compartió a
24 HORAS que desempeñar el papel de Jesús este año en la Semana Santa en Iztapalapa es para él una responsabilidad porque en la competencia fue seleccionado entre 13 aspirantes de los ocho barrios.

“Es una responsabilidad muy, muy grande el llevar esta hermosa tradición por un buen camino, el refrendar nuestro compromiso, no sólo con el Señor de la Cuevita, sino con todo el pueblo de Iztapalapa que pone mucho amor a la representación“, explicó.

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Con ropa deportiva y una gorra para protegerse del sol, Cristopher inició su entrenamiento físico en el Cerro de la Estrella donde en esta ocasión le tocó cargar la cruz de madera de 90 kilos y arrastrarla por más de un kilómetro por un sendero de tierra y piedras para que el cuerpo se acostumbre a la cita que tiene el Viernes Santo este 29 de marzo.

Pero no es la única preparación, está la mental y la espiritual, para ello tiene una comunicación interpersonal en la cual durante sus entrenamientos repasa sus líneas, pide por las personas que lo apoyan y los habitantes de Iztapalapa, a quienes no les puede fallar, y lo sabe bien, porque ese día se convierte en uno de los eventos principales de la Ciudad de México.

Martes y jueves entrena con la cruz, los miércoles con un tronco, mientras que lunes y viernes se ejercita corriendo, realizando sentadillas, abdominales y lagartijas que le permitirán cargar, arrastrar y levantar la pesada cruz, misma que cae sobre su espalda en la tercera caída.

Finalmente, el domingo asiste a misa y a un retiro espiritual por parte de la Iglesia del Señor de la Cuevita.

No es la primera vez que Cristopher participa en el Viacrucis, ya que anteriormente negó en dos ocasiones a Cristo antes del tercer canto del gallo, una como pregonero y el año pasado como nazareno.

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“Toda persona de los ocho barrios tenemos ese sueño de representar el papel de Jesucristo, vivir en carne propia lo que él representa para nosotros(…) este papel es de suma importancia y todo el mundo sueña con algún día poder lograrlo”, destacó.


Cristopher, orgulloso de la tradición familiar legada por sus abuelos, espera el destino que le fue encomendado, cuyo culmen será en lo alto de una cruz en el Gólgota de Iztapalapa.