Es conmovedora la forma en que la nueva ministra, la del pueblo, exige que la empobrezcan. Sin un ápice de demagogia, como es propio del movimiento que lleva a México a la utopía, va y le dice a los de la Suprema Corte que exige ganar menos que el Presidente, como marcan las leyes impuestas por el Presidente.

Cuando le contestan que no se puede, porque de lo que hablan las leyes, la Constitución concretamente –que es el tema de la Suprema Corte– es de remuneración y no de salario, exige que la metan al ISSSTE y le ahorren al pueblo lo que cuesta su seguro médico.

Al explicarle que los ministros no son servidores públicos y que además inscribirla en el ISSSTE significaría que en el futuro ganaría dos pensiones, esa y la del IMSS, bueno… Ya no sabemos qué dice. Pero sí que dirá algo, porque está decidida a depauperarse.

El Doctor Patán agradece el gesto de la ministra. Siempre es bonito ver que alguien se esfuerza en seguir los lineamientos del segundo presidente más popular del mundo, los de la sacrosanta austeridad republicana, y, es un suponer, las enseñanzas de la Universidad Humanitas, que, no sé si ya se los dije, ofrece precios y horarios flexibles.

Ministra: no ceda. Síganlo intentando. Exija, no sé, una tarjeta del transporte público y un saldo de 50 varitos al mes. O que la metan en la cola para la rosca de reyes del Gobierno federal. Le diría que también un cilindro de Gas Bienestar, pero entiendo que esa empresa ya cerró. En fin, la imaginación es el límite. Siga.

Ahora bien: el gesto de la ministra aquí su Doctor lo agradece, por su entusiasmo honesto y su compromiso con las tablas de la ley de Monte Tepetitán, pero no lo comparte. Si algo he aprendido este sexenio es que la austeridad republicana se vive mejor con suburbans; depas en Palacio Nacional; servicio de medicamentos contra el Covid-19 para toda la familia, cortesía de las fuerzas armadas; casas en Houston rentadas por contratistas de Pemex; fiestas infantiles nivel CEO del Cártel de Sinaloa; contratos para los bros de la familia, y boletos a Europa en clase premiere. (Por cierto, ¿saben si ya regresó el camarada Noroña?).

Aquí su Doctor, de hecho, trata y trata todos los meses de no ganar más de los 136 mil pesitos que se lleva el titular del Ejecutivo y mantener un nivel de vida que no excluya el whisky single malt y los puros dominicanos, pero fracasa. En ese sentido, señor Presidente: bájeme el sueldo, porfa, pero no como a la Lenia. Bueno, a lo de la doble pensión sí me apunto.

 

      @juliopatan09