Foto: Especial / Graco, reafirma que la falta de conocimiento entre quienes buscan hacer animación es un problema muy grave  

El olor a tierra mojada, mezclado con detergente, inunda la casa del animador Gerardo Rodríguez, quien toma un par de sillas de la cocina para sacar al jardín trasero y terminar de montar el set para su entrevista, en la que platicará de su trayectoria en el mundo de la animación.

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Cuidadosamente, baja un par de escaleras que atraviesan los tres niveles de su hogar para llegar frente al cuarto que usa como taller.

Aún con el cabello mojado, Graco, como es mejor conocido en el mundo de la animación, se sienta frente a las cámaras sin titubear, describe a la hidra que frena la evolución de esta industria en México.

“No tenemos la calidad de animadores que deberíamos tener y el problema es un monstruo de tres cabezas.

Número uno, la educación; dos, la inexistencia de una industria real en el país y por último y quizás más grave, la ignorancia de la gente que quiere aprender el oficio”, dijo.

Al profundizar en los temas, su respiración se agita, mientras habla más rápido, y comparte las soluciones que podrían corregir el camino de la animación mexicana.

“Las escuelas deberían dar formación, no solo información, no te enseñan a ser competente. Otro error es que se refieren al oficio como una ingeniera, cuando la animación está enfocada en humanidades, pues interpretamos la realidad y la exageramos para transmitir sentimientos. Deberían entender que la animación es visual y necesitas practicar una y otra y otra vez”, agregó.

El aroma del romero que adorna su jardín se hace más intenso conforme las nubes grises se apoderan del cielo, pronostica la lluvia que se aproxima, provocando que cada cierto tiempo el animador volteé hacia arriba, sin dejar de explicar “de qué pie cojea su gremio”.

“La industria de la animación en México es nula, no hay calidades, ni procesos, para que exista se necesitan de tabuladores de costo y gente especializada. Si te quieres ganar un enemigo, pon un estudio, y te verán como rival, cuando al unirnos podríamos generar mejores condiciones para todos”, explicó.

Graco, reafirma que la falta de conocimiento entre quienes buscan hacer animación es un problema muy grave.

“Quienes se quieren dedicar a esto muchas veces son incapaces de mencionar a tres animadores. Hay dos tipos de personas los que van a hacer cine y animación y los que creen que lo harán, la diferencia es que uno lo hace y otro lo piensa”.

Los hombros del artista se mueve ligeramente para ocultar el escalofrío, que llegó con las primeras gotas de lluvia que cayeron sobre la CDMX. Describe lo que vive un animador en su formación.

“La animación es algo muy liberador, si es difícil que un actor logré hacer que su familia lo deje de ver para adentrarse en el personaje que interpreta, imagínate hacerlo con un personaje ficticio. El ejemplo perfecto, es la película de Up, donde en tres minutos logran romperte el corazón sin usar palabras”, comentó.

Luego de una breve pausa para refugiarse de la lluvia y volver a montar el set en la cocina, Gerardo echa los hombros hacia adelante, y se inclina levemente para imitar el andar de un mamut y terminar de explicar la introspección que hace cuando da vida a sus creaciones.

Bajo la luz de la cocina, el animador torce la boca y agita las manos cuando resalta que la tecnología sólo es un aliado del animador, más no su principal recurso, porque “los fierros y la tecnología cambian, pero el conocimiento y la técnica evolucionan”.

Al apagarse las cámaras, con ayuda de su empleada, se abre paso hacia el tercer piso para mostrar su oficina.

Una vez dentro, se alcanza a leer When Dinosaurs Ruled the Earth, recordando la cinta de ciencia ficción de 1970 del director Val Guest, rodeada por letreros neón con los botones del control del PlayStation y un sin fin de recortes de películas como Mickey Mouse y los Cazafantasmas.

“Hay mucho miedo en la experimentación, si no te equivocas, pues nunca lo vas a lograr, por eso, me da mucha desconfianza cuando alguien no se equívoque, porque no está arriesgando”, está frase, Graco se la repite constantemente a sus colaboradores.

¿Quién es?

Gerardo “Graco” Rodríguez, con más de 25 años de experiencia como animador, es el CEO de Graco Films y también se desempeña como director de Stop motion, cineasta, escritor, productor y empresario.

Descubrió su pasión por la animación, gracias al contacto que tenía desde niño con las cosas a escala, debido a que su familia se dedica a la arquitectura, por ello al tener una cámara en las manos y empezar a grabar las miniaturas descubrió su pasión.

Claves

Para Graco Ramírez, dos grandes referentes que marcaron la historia de la animación, son los mexicanos:

Cuauhtémoc “Bill” Meléndez, quien produjo la serie de Snoopy en la década de 1960 y dio voz al perro de Charly Brown.

Phil Román, quien ha colaborado en la creación de los Simpson y Garfield.

LEG