El logotipo de Twitter fue retirado de la marquesina en su sede central en San Francisco para ser reemplazado por la nueva X que ahora abandera a la red social.

Y es que desde este 24 de julio, Musk desechó el logo oficial del pájaro azul en la red social, reemplazandolo por una “X” como parte de un nuevo posicionamiento de marca de la empresa antes conocida como Twitter.

El sitio web ahora muestra una “X” blanca sobre un fondo negro.

Musk ya había cambiado el nombre corporativo de la empresa a “X”, meses atrás.

Desde que el magnate Elon Musk adquirió la red social ha hecho grandes cambios tanto a la aplicación como a la empresa, desde cobrar por algunas funciones hasta retirar el tradicional logo del pájaro azul.

Musk, director ejecutivo de Tesla y SpaceX, compró Twitter el año pasado por 44 mil millones de dólares luego de meses de agitadas negociaciones intermitentes.

“Que vengan los buenos tiempos”, tuiteó luego de cerrar el acuerdo el 28 de octubre.

En semanas, la mitad de los 7 mil 500 trabajadores de Twitter fueron despedidos, lo que conmocionó a Silicon Valley.

Los recortes continuaron, según las informaciones disponibles, hasta alcanzar la eliminación del 80% de los cargos técnicos de la compañía.

Musk vendió el mobiliario y otros objetos de la oficina de la empresa en San Francisco, California, mientras reportes sacaban a la luz que la compañía no paga el dinero que debe por la renta y otros gastos.

En noviembre, Twitter lanza una suscripción de pago, denominada Twitter Blue.

Pero el relanzamiento se queda temporalmente al margen por un penoso episodio de cuentas falsas que asusta a los anunciantes de la plataforma.

Twitter Blue vuelve a tomar alas en diciembre con el ofrecimiento de características especiales, como permitir publicaciones más largas o incluso editarlas. El servicio cuesta 8 dólares al mes e incluye las marcas de verificación, antes gratuitas tras un proceso de evaluación.

A finales de noviembre de 2022, Musk volvió a activar la cuenta del expresidente estadounidense Donald Trump, vetado por instigar el ataque al Capitolio del 6 de enero de 2021, luego de perder las elecciones con Joe Biden.

El magnate ofreció una especie de “amnistía” a miles de perfiles que previamente habían sido suspendidos por Twitter, lo que aumentó el temor de que la plataforma se plagara de abusos y desinformación.

El multimillonario también se acercó a varias personalidades controvertidas. Tucker Carlson, expresentador de Fox News con opiniones radicales y en algunos casos conspirativas, lanzó un programa en Twitter.

Musk dijo que seguiría a cargo del diseño y de la tecnología en Twitter, con Yaccarino enfocándose en las operaciones de negocio y convirtiendo a Twitter en una “aplicación para todo” llamada “X”.

LEG