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Foto: Cuartoscuro / archivo / El fertilizante es la principal tecnología agrícola empleada en el campo mexicano  

La entrega gratuita de fertilizantes no basta para aumentar la producción de alimentos y alcanzar la autosuficiencia alimentaria que tanto promueve el Gobierno, pues se requiere que el recurso vaya acompañado de un asesoramiento técnico, según especialistas.

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La estrategia de la administración federal se dirige fundamentalmente a la entrega directa de apoyos económicos y en especie a los productores; sin embargo, no es sinónimo de un aumento en los rendimientos de los alimentos, ya que se desconoce cómo se aprovecha finalmente la ayuda, coincidieron.

Uno de los programas federales que más se ha promovido es “Fertilizantes para el Bienestar”, en el que se entrega el insumo para el campo a los pequeños y medianos productores con alto grado de marginación.

El fertilizante es la principal tecnología agrícola empleada en el campo mexicano, pues el 67.4% de las unidades agrícolas del país la emplean, de acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional Agropecuaria.

Sin embargo, Manrrubio Muñoz Rodríguez del Centro de Investigaciones Económicas, Sociales y Tecnológicas de la Agroindustria y la Agricultura Mundial, perteneciente a la Universidad Autónoma Chapingo, enfatizó la importancia del acompañamiento técnico para aprovechar la entrega de fertilizantes, pues para aplicarlo adecuadamente se requiere hacer un análisis de suelos a fin de determinar la cantidad y la periodicidad que necesita el campo.

“La tecnología que más se usa, que es la fertilización química, es la que más mal se usa porque el 96% de los productores fertilizan a ciegas, no saben qué fertilidad tienen sus suelos, qué es lo que les falta, qué es lo que les sobra. Para eso tendrían que hacer un análisis de suelos, pero solamente el 4% lo hace. ¿Qué significa? Que en México se tira el fertilizante”, afirmó.

Los precios de los fertilizantes han aumentado debido a la guerra en Europa del Este, el principal proveedor mundial del insumo, por ello “es cuando más razón hay que salir y capacitar al productor para que haga un uso más racional”.

El investigador añadió que el uso irracional de fertilizantes también daña los suelos, por lo que más que una ayuda, en el largo plazo resultará perjudicial.

“Regalando fertilizantes lo único que estás haciendo es provocar más problemas (…), hay nutrientes en el suelo y la gente tira el fertilizante con la idea de que si pone más fertilizante va a producir más, pero si no haces un análisis de suelos, a veces lo que haces es bloquear el uso de ciertos nutrientes que están en el suelo por la sobrefertilización, o bien se va por los mantos acuíferos o por el aire en forma de contaminante”, refirió.

Planteó que una estrategia eficaz para aumentar la productividad es el acompañamiento técnico, de lo contrario no se obtendrán los resultados esperados en torno a la autosuficiencia alimentaria que promueve el Gobierno.

En tanto, el director del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas, Juan Carlos Anaya, planteó que más allá de la discusión sobre el uso de plaguicidas, que ayudan a controlar la flora y fauna nociva, se requiere capacitación a los productores para su correcto uso.

“Creo que más bien lo que de debemos es educar a los productores al uso racional de los plaguicidas, a tomar medidas de eliminación que no tienen ningún sustento científico en virtud de que en muchas partes del mundo se vienen utilizando y (que) gracias a todos estos productos la producción se ha venido aumentando a nivel mundial”, indicó.

 

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