Foto: Pimienta Films

Blanco de Verano es la ópera prima de Rodrigo Ruiz Patterson y está cumpliendo dos semanas en exhibición en las salas mexicanas.

La trama nos habla sobre Rodrigo (Adrián Rossi) quien tiene una relación muy cercana con su madre, Valeria (Sophie Alexander-Katz) y la cual tiene un cambio con la llegada de Fernando (Fabián Corres) quien llega a llenar el vacío emocional que tiene la madre soltera.

Esto genera una serie de conflictos los cuales ponen a los tres personajes en un dilema sobre su lugar en la nueva familia.

«Es una pequeña película intima que busca explorar lo compleja que son la relaciones humanas. Rodrigo tiene 13 años y es un adolescente rebelde y solitario que vive con su mamá. Son emociones complejas. Además de eso son asimiladas por primera vez por un personaje que lo convierte en algo complejo», mencionó Rodrigo Ruiz en entrevista con 24 Horas.

De acuerdo al director el pasarlo a un filme fue un reto ya que con el guión buscó que hubiera vínculos entre los actores y que la experiencia del espectador fuera lúdica con las emociones del cast.

Por si te lo perdiste: Estancarse o avanzar: Kenia Os

Sophie Alexander-Katz encarna a Valeria y menciona que este personaje llegó en buen momento debido a que cumple lo que los actores de cualquier área piden en sus personajes: complejidad.

«Valeria es un personaje que tiene la ventaja de hablar sobre algo que se ve en la cotidianidad. Estos tres personajes son ‘héroes’ cotidianos, ‘héroes’ de su propia historia. Mi personaje intenta tomar las decisiones correctas. El guión está muy bien realizado que logra que el espectador juzgue si las decisiones son correctas».

Por su parte, Fabian Corres considera que cada personaje muestra sus deseos y creencias.

«El filme nos lleva a los deseos y creencias de los que formamos parte de Blanco de Verano. El mio es un tipo que tiene intenciones validas para organizarse en la vida de ellos. Para que luego vengan enfrentamientos que son un suceso que está instalado en la situación dramática», reflexionó el actor.

Volviendo a Valeria, Alexander-Katz se identifica con muchas mujeres que han pasado por esta situación en las que la dependencia es parte de la toma de decisiones.

«Ella ve el mundo a gran escala. El asunto con ella es una persona dependiente de su hijo y a muchos niveles y quién sabe desde cuando. Si hay un padre presente pero la necesidad viene de mi personaje, de la adulta en la relación. Queda la incógnita de saber cómo está preparada y su necesidad de tener una pareja conforme a su edad», agregó.

Por si te lo perdiste: ¿Justin Timberlake sabía sobre lo que ocurriría en el Super Bowl con Janet Jackson?

La trama muestra a un tercero en discordia e invita a la reflexión sobre el papel que tienen las personas adultas y como sus decisiones influyen en los menores.

Adrián Rossi menciona que la voz de la figura adolescente es importante a pesar de que en algunos comentarios se ha dicho que es el malo de la historia.

«Rodrigo es un chavo. No deja de ser un niño que apenas está sintiendo celos, masculinidad y se enfrenta a un hombre. He escuchado comentarios que me tachan como el malo y quieren corregirme. Es esa parte en la que Valeria es dependiente de su hijo. Rodrigo es alguien es inocente ante muchas situaciones en una casa pequeña. No lo veo como un culpable»,finalizó.

Blanco de Verano está en exhibición en distintas salas del país. Consulta cartelera.

LDAV