Foto: Cuartoscuro / “Claro que se puede vivir de la ópera”, asegura Karen Gardeazabal

La soprano Karen Gardeazabal (Tulancingo, 1991) vuelve a México para debutar en Palacio de Bellas Artes con el Montezuma de Carl Heinrich Graun tras triunfar en Italia con su interpretación de Mimí, en la que pasó de la ficción de La Bohème de Giacomo Puccini a la realidad de cantar con pandemia.

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Desde niña cantaba; a los doce años entró al Conservatorio mexiquense y, aún adolescente, cuando ingresó al coro de la Orquesta Sinfónica del Estado de México, decidió a qué quería dedicarse en la vida, hacer lo que amaba y disfrutaba, a pesar de que algunas de las amigas de su mamá preguntaban “si Karen no iba a estudiar otra cosa, si iba a vivir del canto, si iba a ganar dinero con la ópera…”.

“Claro que se puede vivir de cantar, claro que se puede trabajar en cantar, la mayoría de mis amigos se dedican a la música y al canto, y están en coros, ensambles y trabajando. Incluso desde que empecé a vivir en España he estado trabajando en el Centro de Perfeccionamiento Plácido Domingo de Valencia y me daban una beca, me pagaban por aprender”, expone la ganadora del premio Carlo Morelli 2012, que después las funciones de Montezuma del 23, 26 y 28 de septiembre y 3 de octubre en Bellas Artes, se va al Festival de Ópera de Wexford, Irlanda, a cantar en Lalla-Roukh, de Félicien David.

Su carrera recibió un fuerte impulso de Javier Camarena, a quien conoció cuando el tenor fungió como jurado en las semifinales del Carlo Morelli y que él mismo había ganado años atrás. Gardeazabal, con mucha humildad y gratitud, algo quizás insólito en las artes y el espectáculo, reconoce ese apoyo.

Sobre su regreso a Bellas Artes casi a una década después de ganar aquel concurso, para ahora debutar en el Palacio, se dice sorprendida, pero emocionada por el papel de Eupaforice, la esposa tlaxcalteca de Montezuma, que Federico El Grande de Prusia se inventó en su libreto de 1755 para la ópera de Graun.

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“Para mí fue una sorpresa. Sí es un personaje que en la historia de nuestro país no existe, pero es bellísimo, es una mujer mexicana en toda la palabra: fuerte, que lucha, no por su familia, pero sí por su pueblo, y está al pendiente de qué le pasa a Montezuma. Es la primera, y eso es muy lindo, que se da cuenta que algo no está bien con los españoles, con esos hombres barbados que acaban de llegar. Y asume el control, porque a Montezuma lo capturan, y pone a los guerreros a rescatar al pueblo mexica.

“Es un gran reto para mí interpretar a Eupaforice. Vengo de cantar La Bohème hace mes y medio y las vocalidades de Mimí y Eupaforice son totalmente distintas. El papel requiere una voz más ligera; tiene mucha garra y pasión, y hay que demostrar eso en la interpretación pero con un canto ligero para poder hacer todas esas florituras, agilidades y fuegos artificiales. Y es un reto para mí entrar en ese personaje fuerte, aguerrido, apasionado, y, al mismo tiempo, quitarle energía para poder hacer las notas que pide la partitura”, dice la soprano que tendrá un dueto con la mezzosopran Guadalupe Paz (Montezuma).

Como una ironía, la producción del Teatro Comunale di Bologna de La Bohème enfrentó la muerte por Covid-19 en julio pasado durante los ensayos de su director de escena, Graham Vick, cuyo montaje ponía al personaje de Gardeazabal, Mimí, sola a sucumbir a la tuberculosis, la pandemia del siglo XIX.

“Estuvo increíble la producción de Graham Vick, que murió de Covid durante los ensayos. Eso nos tenía un poco sensibles y quizás gracias a eso fue el éxito que tuvimos, porque le ofrendamos a él las funciones. Me fue muy bien con la crítica y el público estaba muy contento, y yo también.

Disfruto mucho hacer este rol, ya lo había hecho antes en el Teatro de San Carlo, en Nápoles, y en el Teatro Antico de Taormina, en el Festival Mediterraneo. Pero esta vez fue cuando más entré al personaje en la producción de Graham Vick. Me gustó la idea del maestro de que Rodolfo no está tan enamorado de Mimi y que al momento que la ve enferma huye del problema. Esto para mí fue súper fuerte porque Mimí murió sola, nadie la abrazaba, nadie estaba con ella, le ponían una sabanita encima y todos se escondían para que no les fuera pasar nada malo con una muerta en el departamento. Era bastante fuerte la idea del maestro, pero la disfruté mucho como actriz y cantante”, finalizó Gardeazabal.

RECURSO

Casi una década después de ganar el concurso Carlo Morelli, para ahora debutar en el Palacio, se dice sorprendida, pero emocionada por el papel de Eupaforice, la esposa tlaxcalteca de Montezuma.

LEG