Con reservas, pero el bloque de la Unión Europea (UE), que concentra 27 países del Viejo Continente, insinuó que podría ceder en los requisitos para la adquisición de vacunas y apostar también por la rusa Sputnik V o por alguna de las chinas, como CanSino Biologics, Coronavac o Sinopharm.

“Si los productores rusos y chinos abren sus expedientes, muestran transparencia, entonces podrían tener una autorización condicional de comercialización como los demás”, subrayó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen.

Quizás las naciones se vieron animadas por el análisis de ensayos clínicos publicado este martes en la revista médica The Lancet, donde se refiere que la sustancia rusa tiene una eficacia de 91.6% frente al Covid-19.

Este producto, elaborado por el Instituto Gamaleya, ya se administra en Rusia y en otros 15 países, como Argentina, Bolivia y México, en América. Dentro de la UE, Hungría ha sido el único país en autorizarla sin esperar a la Agencia Europea de Medicamentos (EMA)., y esta misma semana recibió 40 mil dosis.

Otro factor: la opción del proyecto originado en la nación de Vladimir Putin tomó fuerza a la vista del ritmo -más lento del esperado-, en la campaña de vacunación en Europa, donde se han autorizado las vacunas de Pfizer/BioNtech, Moderna, y AstraZeneca/Oxford.

De hecho, Europa podría cooperar en la producción del biológico, informó el ministro alemán de Salud, Jens Spahn, y añadió que Moscú había preguntado por la posible capacidad de producción de Sputnik V en la nación. Dijo además alegrarse de cualquier vacuna que mostrara eficacia y fuera segura.

La ministra española de Sanidad se mostró abierta a la posibilidad de que el país administre Sputnik V, siempre y cuando reciba luz verde de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA).

“Este gobierno va a recibir abiertamente, entusiastamente, cualquier vacuna que tenga esa autorización”, dijo Carolina Darias en el Congreso.

Desde Francia se emitieron mensajes similares: recibirían la vacuna si cumple con las exigencias europeas.

Infografía: Xavier Rodríguez

En junio, 330 millones de dosis

El mecanismo de distribución de vacunas COVAX, coordinado por Naciones Unidas, ha asignado al menos 330 millones de dosis de vacunas contra el Covid-19 a los países más pobres, y se propone distribuirlas en el primer semestre de 2021.

Al publicar su plan de distribución provisional, la agencia definió que cubriría un promedio de 3.3% de la población total de 145 países en la ronda inicial.

La asignación incluye 240 millones de dosis de la vacuna de AstraZeneca-Oxford, fabricada por el Instituto Serum de India; otros 96 millones de dosis de la misma vacuna elaborada por AstraZeneca, y más 1.2 millones de dosis de la Pfizer y BioNTech.

Entre los primeros beneficiarios: India, Nigeria, Pakistán, Indonesia, Brasil y Bangladésh, las dosis serán en proporción a su población.

América Latina y el Caribe, junto con Canadá, recibirán unos 280 millones de vacunas entre mediados de febrero y finales de 2021, agregó la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

“Las vacunas de AstraZeneca y Pfizer empezarán a llegar en febrero con otras vacunas, como las de Novavax y Johnson & Johnson, que llegarán aproximadamente en abril de 2021”, detalló la directora de la OPS en rueda de prensa.

Brasil, México, Colombia, Venezuela y Chile son las naciones que más dosis recibirán en la región, de acuerdo con la lista oficial de la agencia.

CON INFORMACIÓN DE AGENCIAS
LEG