Foto: Presidencia La rendición de cuentas por parte del jefe del Ejecutivo sucederá en medio de una economía que se hundió 18.7% entre abril y junio de 2020, tras la pandemia del coronavirus  

Hoy se presenta el segundo informe de Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, donde se espera el anuncio de un plan de reactivación económica ante la necesidad de sacar al país de un retroceso consecutivo de cinco trimestres a la baja en el Producto Interno Bruto (PIB).

La rendición de cuentas por parte del jefe del Ejecutivo sucederá en medio de una economía que se hundió 18.7% entre abril y junio de 2020, tras la pandemia del coronavirus. Sin embargo, el declive del PIB nacional se gestó desde el segundo cuarto de 2019, a menos de un año del comienzo de la Cuarta Transformación.

Para entonces la confianza empresarial ya se encontraba deteriorada, pues la cancelación del Aeropuerto de Texcoco marcó un antes y después en la manera de realizar inversiones y la certidumbre depositada en el Gobierno federal.

Este ambiente entre la iniciativa privada y pública poco ha cambiado, puesto que apenas en marzo pasado se realizó otra consulta pública para decidir la construcción de la planta cervecera de Constellation Brands en Baja California. Dicho proyecto también se detuvo bajo el argumento de que no era benéfico para la región.

Además, en los últimos meses del 2020 se produjeron cambios de reglas dentro del sector energético, cerrando el paso a la llegada de empresas de energías renovables, al igual que aplicando aumentos de tarifas a grandes compañías, aun en plena contingencia sanitaria.

Para la población, el panorama tampoco luce alentador. La crisis derivada de la pandemia, provocó la pérdida de un millón 117 mil 584 empleos formales; el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) estima que tendrán que pasar tres años para recuperar el empleo.

Durante este periodo, otros indicadores económicos también tocaron fondo: la producción de automóviles, entre abril y mayo registró desplomes anuales de 98.76 y 93.68%, respectivamente; las ventas de las tiendas afiliadas a la ANTAD, cayeron en mayo 24.3% anual.

Todo ello sumó a la peor crisis económica de la historia de México, en donde, según la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), al cierre de julio los ingresos presupuestarios del sector público se ubicaron en dos billones 998 mil 193.2 millones de pesos, una disminución anual de 4.7%.

A la par, se tuvo un retroceso de 39.2%, frente a igual lapso de 2019, en los ingresos petroleros. Por su parte, los ingresos tributarios ascendieron a dos billones cuatro mil 163.3 millones de pesos, menores en 0.8%.

“Era de esperarse que esta burbuja tenía que explotar. La desaparición de empleos fueron parte fundamental del continuo deterioro del país. Fue el efecto dominó de la economía que el Gobierno hizo poco por detener”, dijo Elisa Madrigal, analista financiera, en entrevista para 24 HORAS.

Y es que la especialista refirió que la pérdida de trabajo se trasladó a una disminución en el consumo, lo que también afectó los ingresos del Gobierno. De esta manera, consideró que las afectaciones pudieron ser menores si López Obrador hubiera anunciado un plan de recuperación oportuno para acompañar la Nueva Normalidad que comenzó en junio.

LEG