Arte en lugar de ostentación es la razón detrás de la mascarilla de coronavirus más cara del mundo, dicen los joyeros israelíes que están elaborando el objeto de 1.5 millones de dólares para un cliente anónimo que reside en Estados Unidos.

Realizada con oro de 18 quilates y adornada con 3 mil 600 diamantes blancos y negros, la mascarilla estará equipada con un filtro N99 para ofrecer un alto nivel de protección, dijo Isaac Levy, dueño de la marca de joyería Yvel.

“No creo que (el cliente) la vaya a usar para ir al supermercado, pero la usará aquí y allá, estoy seguro”, dijo Levy.

El joyero describió al cliente como un coleccionista de arte chino que vive en Estados Unidos.

“Es un cliente nuestro joven, muy encantador, muy extrovertido, muy rico y que le gusta destacarse”, dijo Levy. El joyero planea entregar la mascarilla personalmente cuando esté terminada en octubre.

La mascarilla, en la que trabaja un equipo de unos 25 artesanos, podría verse como una muestra vulgar de riqueza en tiempos económicos difíciles, pero para Levy es sobre todo una obra de arte.

“Para mucha gente alrededor del mundo puede ser la mascarilla más cara del mundo y tal vez eso sea importante”, dijo. “Para nosotros, es una forma de proteger los puestos de las personas en la fábrica para que puedan mantener a sus familias”, concluyó.

 

ica