Foto: Pixabay "El ambiente marino y la vida marina han recuperado espacios que la actividad humana había erosionado", dijo Mino  

La vida marina en el Mediterráneo frente a Italia floreció durante el confinamiento por el Coronavirus, ya que la calidad del agua mejoró y las especies se trasladaron a espacios desocupados por personas y barcos, dijo la guardia costera.

 

Las estrictas reglas que detuvieron los negocios y el movimiento durante dos meses ofrecieron una oportunidad sin precedentes para monitorizar el impacto de la actividad humana en el mar que rodea a Italia.

 

Desde abril, la guardia costera ha utilizado muestras de agua, filmaciones subacuáticas grabadas por vehículos operados remotamente y sus propios buzos, y un censo de avistamientos inusuales de especies marinas cerca de áreas densamente pobladas para controlar lo que pasa en el mar.

 

En Secche di Tor Paterno, una reserva marina protegida a ocho kilómetros de la costa de Roma, anguilas morenas y coloridos peces se amontonan en un bosque de gorgonias, o abanicos de mar, y corales.

 

“Pudimos determinar una mejora significativa en la transparencia de las aguas y una reducción significativa de material suspendido”, dijo a Reuters el teniente Alessandro Mino, comandante de la unidad de buceo de la guardia costera, hablando desde un bote frente a la costa de Lacio, cerca de Roma.

 

Incluso antes de que se publiquen los resultados completos del estudio a finales de julio, las mejoras han sido tangibles.
Se vio una manada de cachalotes en las aguas azules del mar de Sicilia, cerca del puerto de Milazzo y los delfines reemplazaron los buques de carga de contenedores en puertos del noroeste de Liguria.

 

“El ambiente marino y la vida marina han recuperado espacios que la actividad humana había erosionado”, dijo Mino.

 

Sin embargo, la pandemia del Covid-19 plantea nuevas amenazas, con mascarillas, guantes y botellas de sanitizante de manos apareciendo cada vez más en el mar.

 

Los llamados “desechos Covid” se están sumando a la contaminación marina compuesta de microplásticos, pequeñas partículas provenientes de la descomposición de todo, desde bolsas de compras hasta neumáticos para automóviles.

 

Desde julio de 2019, la guardia costera ha recuperado 75 toneladas de plástico y cinco toneladas de redes de plástico abandonadas.

 

 

 

AR