FOTO: REUTERS El presidente también se separó de sus ministros de Justicia, Agricultura y Trabajo, todos ellos de la izquierda  

Con la confirmación y ascenso de políticos conservadores en puestos estratégicos de su gobierno, el presidente francés Emmanuel Macron dejó en evidencia que mirará a la derecha para afrontar el final de su mandato y buscar la reelección en 2022.

Macron busca su camino a la derecha”, tituló el martes el diario Le Figaro, que destaca la entrada de varias figuras procedentes del partido conservador Los Republicanos (LR) en el nuevo gobierno de Francia, comenzando por el primer ministro, Jean Castex.

Después de la derrota de su partido centrista en las elecciones municipales del 28 de junio, marcadas por el avance de los ecologistas, y una aprobación por los suelos (35%), mucho analistas auguraban un giro social y ecológico para los últimos dos años de mandato de Macron.

Sin embargo, casi todas las nuevas caras de su gobierno vienen de la derecha, más particularmente del ala socialmente conservadora y proempresarial personificada por el expresidente Nicolas Sarkozy (2007-2012), con quien Macron se reúne regularmente.

Según contó Le Figaro, nada más conocerse la composición del nuevo gobierno el lunes, Sarkozy recibió un mensaje de un antiguo asesor, en tono de broma: “¡Señor presidente, estoy sorprendido de que nadie me haya avisado de que había vuelto!”

¡A estribor!

Además de Jean Castex, procedente de Los Republicanos y que trabajó con el exmandatario, Gérald Darmanin, un fiel seguidor de Sarkozy — al que muchos lo comparan — tomó las riendas de la delicada cartera de Interior.

También procedente de la derecha, Roselyne Bachelot, que fue ministra de Jacques Chirac (1995-2007) y Nicolas Sarkozy (2007-2012), es ahora titular de Cultura.

Bruno Le Maire, otro exmiembro de Los Republicanos, seguirá al frente de la Economía y Finanzas, y a su cargo se añadió el título de ministro de la “Reactivación” para hacer frente a la severa crisis económica y social que se avecina por el coronavirus.

Emmanuel Macron “dio claramente a las figuras clave de la derecha los puestos más prestigiosos”, dijo a la AFP el politólogo Pascal Perrineau.

En cambio, algunos de los más antiguos colaboradores de Emmanuel Macron, procedentes del Partido Socialista, no pasaron la prueba de la remodelación, entre ellos el ministro del Interior, Christophe Castaner, y la portavoz del gobierno, Sibeth Ndiaye, que acumularon una serie de polémicas.

El presidente también se separó de sus ministros de Justicia, Agricultura y Trabajo, todos ellos de la izquierda.

Las dos únicas figuras de peso de la izquierda que se mantienen son Jean-Yves Le Drian, en Relaciones Exteriores, y Florence Parly, en Defensa.

Los editorialistas fueron unánimes en cuanto al giro a la derecha de Macron. “¡Se dirige a estribor!”, afirmó Le Figaro, mientras que para el rotativo comunista L’Humanité “El acto I de Macron es la continuación tardía del acto II de Sarkozy“.

Fugas

“El nuevo gobierno confirma un giro a la derecha, aunque el gobierno del ex primer ministro Edouard Philippe ya tenía esas características”, analiza para la AFP Gaspard Estrada, politólogo de la Universidad de París Science Po.

“Al hacer esto, Macron estima que la izquierda y los ecologistas no lograrán constituir una candidatura única para las presidenciales 2022 y que en este sentido su mejor opción es posicionarse en el centro derecha”, explica Estrada.

Para los socialistas, que recobraron vigor en las municipales gracias a alianzas que sellaron con los ecologistas, el nuevo gobierno de Macron “clarifica el paisaje político” entre dos campos, uno “claramente a la derecha” y el otro “social-ecologista”.

La apuesta de Macron pone en juego su reelección en las presidenciales previstas para dentro de dos años en la que los sondeos le dan codo a codo con la candidata ultraderechista Marine Le Pen.

Por el momento, su táctica está generando nerviosismo dentro del partido conservador, que aunque ha tratado de miniminzar tiene que hacer frente al goteo de fugas.

“Si su política (la de Macron) se reduce a un espectáculo cínico, a una simple estrategia para recuperar figuras, es bastante triste”, estimó el diputado y vicepresidente de Los Republicanos, Guillaume Peltier.

 

ICA