La semana de la gran final de la Liga MX llegó y con ello un encuentro inédito en el juego definitivo en la historia de las Liguillas de nuestro futbol que se desarrollan desde el campeonato de 1970-71. En lo particular no veo favorito entre América y Monterrey, ya que ambos tienen pros y contras.

Hay muchos detalles, muchas preguntas en el aire que son incógnitas que sólo se despejarán con el accionar de los futbolistas en la cancha.
Los dos tiene una historia importante, historia en Liguillas que arrancan en 1971-72, cuando tuvieron que ir en semifinales a un tercer partido en cancha neutral donde en León los americanistas se impusieron.  Curiosamente esos equipos los dirigían dos ex laterales izquierdos José Antonio Roca e Ignacio Jáuregui.

Aquello ocurrió con torneos largos, la historia reciente nos habla que en torneos cortos se han enfrentado 58 veces y que los americanistas ganaron 25 por 16 de los Rayados y 17 empates.
Pero esos son números fríos que no juegan. La realidad es que son dos equipos muy fuertes, con dos de las mejores plantillas de nuestro balompié. Con grandes figuras en cada línea, donde hombre por hombre es difícil ver quien pueda ser mejor. Con un banco de suplentes con solución es importante.
Dirigidos por técnicos que saben lo que es ser campeones, que se conocen muy bien, que los dos ganaron finales para América y perdieron con Monterrey, porque Miguel Herrera y Antonio Mohamed jugaron juntos en el Toros Neza. Tienen la misma guía de formación en Enrique Meza. Tipos polémicos, personajes con historia que son amigos.

El único antecedente de una final de este tipo, de un torneo detenido por el Mundial de Clubes, fue entre Tigres y América, que no nos ayuda en mucho, con triunfo felino en penales, con expulsiones y polémica arbitral, donde sí es verdad que se notó cansancio en los viajeros y a la postre derrotados, pero tampoco algo que fuera definitivo, porqué fue en el último minuto cuando llegó la igualada tigre que mandó a los tiros de castigo.

Rayados tiene ventaja de estar en ritmo, de tener una gran moral, de abrir en su casa.
América por su parte está descansado, la moral a tope y cierra la eliminatoria en su casa.
Los dos estadios serán prácticamente del color local, dos inmuebles que pesan.
En la historia de los dos hay muy buenos resultados de locales y muy buenos de visitantes. Decir que a Rayados le pesa la Ciudad de México pierde fuerza cuando ya ganó una final contra Cruz Azul.

Decir que América en la Sultana de Norte no puede, tampoco tiene fuerza cuando hace un mes remontó contra Tigres y le anotó cuatro goles en el Volcán.
Sus aficiones son muy fuertes, de las mejores sin duda. Los dos equipos se han sobrepuesto este torneo a muchas adversidades, a tal grado que se llegó a pensar que de ninguna manera llegarían a estas instancias en donde están por méritos propios.
Decir que tal o cual es favorito es muy difícil, porque como ya detallamos, las circunstancias emparejan todo.

Al menos es así para un servidor, que prefiere ser historiador que adivino, aunque puedo asegurar que será una muy buena final.

No hay plazo que no se cumpla y la fecha llegó. A disfrutar señoras y señores.