Foto: Reuters Lighthizer calificó el viernes como el "día más trascendental en la historia del comercio" debido al acuerdo con China  

El acuerdo comercial de “fase uno” entre Estados Unidos y China alcanzado el viernes está “totalmente cerrado”, a pesar de la necesidad de traducirlo a ambas lenguas y revisar su texto, dijo el domingo el representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer.

 

En declaraciones al programa “Face the Nation” de la cadena de televisión CBS, Lighthizer dijo que habría algunos “retoques” ordinarios en el texto, pero que el acuerdo “está totalmente cerrado, absolutamente”.

 

El representante comercial dijo que aún no se deciden la fecha y el lugar para que autoridades estadounidenses y chinas de alto rango firmen formalmente el acuerdo.

 

El pacto, anunciado el viernes después de más de dos años y medio de negociaciones intermitentes entre Washington y Pekín, reducirá algunos aranceles de Estados Unidos sobre bienes chinos a cambio de que el gigante asiático compre unos 200.000 millones de dólares en productos agrícolas, manufacturados y de energía a la mayor economía mundial en los próximos dos años.

 

China también se comprometió en el acuerdo a proteger de mejor forma la propiedad intelectual de compañías de Estados Unidos, frenar la transferencia forzada de tecnología estadounidense a firmas chinas y abrir su mercado de servicios financieros a empresas estadounidenses para evitar la manipulación de su moneda.

 

Las compras de bienes agrícolas por parte de China subirían a entre 40.000 millones a 50.000 millones de dólares al año durante los próximos dos años, dijo Lighthizer. Estados Unidos exportó unos 24.000 millones de dólares a China en 2017, el último año completo antes de que las dos economías más grandes del mundo iniciaran su guerra arancelaria en julio de 2018.

 

Lighthizer, sin embargo, dijo que el éxito del acuerdo anunciado el viernes dependerá de las decisiones de las autoridades de Pekín.

 

“En última instancia, que este acuerdo funcione dependerá de quién tome las decisiones en China, no en Estados Unidos”, dijo Lighthizer. “Si las autoridades de línea dura toman las decisiones, obtendremos un resultado, si los reformistas toman las decisiones, que es lo que esperamos, entonces obtendremos otro resultado”.

 

Dijo que el acuerdo no resolvería todos los problemas entre Estados Unidos y China, porque llevará años integrar el sistema económico de China controlado por el estado con el sistema dominado por el sector privado de Estados Unidos.

 

Lighthizer calificó el viernes como el “día más trascendental en la historia del comercio” debido al acuerdo con China y porque la Casa Blanca envió un tratado revisado entre Estados Unidos, México y Canadá al Congreso para su aprobación. Los dos pactos comerciales juntos cubren alrededor de 2 billones de dólares en comercio, sostuvo.

 

Pero el T-MEC, que reemplazaría el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), ha encontrado con algunos inconvenientes de última hora, ya que el principal negociador de México, Jesús Seade, ha objetado el lenguaje del Congreso sobre la implementación del pacto, que requiere la designación de hasta cinco expertos estadounidenses para observar el cumplimiento de las reformas laborales por parte de México.

 

Seade viajará a Washington el domingo para plantear sus objeciones a Lighthizer.

 

RYHP