Foto: Reuters Imágenes de las marchas que hubo en varias partes de Moscú sugieren una afluencia de unos 10 mil manifestantes  

La policía rusa detuvo a más de 800 personas que participaban el sábado en una protesta en Moscú para exigir elecciones libres, incluida la destacada activista Lyubov Sobol, luego de que las autoridades advirtieron que la manifestación era ilegal.

 

La policía sacó de un taxi a Sobol, aliada del encarcelado político opositor Alexei Navalny, y la metió en una furgoneta minutos antes del inicio de lo que los activistas anti-Kremlin describieron como una marcha pacífica contra la exclusión de sus candidatos en las elecciones locales del próximo mes.

 

En otro golpe a Navalny, los investigadores rusos abrieron una investigación por supuesto lavado de 1 millón de rublos (15,3 millones de dólares) por parte de su fundación anticorrupción. Navalny y sus aliados dicen que la fundación, que ha publicado varias investigaciones sobre funcionarios de gobierno, está financiada de forma transparente a través de donaciones públicas.

 

OVD-Info, un grupo observador independiente, dijo que la policía detuvo el sábado a 828 personas, golpeándoles a veces con porras mientras estaban en el suelo. Reporteros de Reuters fueron testigos de decenas de arrestos. En un caso, los agentes se llevaron a un hombre que estaba colgando cabeza abajo en su bicicleta.

 

La policía anunció el arresto de 600 personas en la protesta, en la que participaron 1,500 personas según sus cálculos, aunque imágenes de las marchas que hubo en varias partes de Moscú sugerían una afluencia de unos 10,000.

 

La protesta del sábado fue más pequeña que la de la semana anterior, pero puso de manifiesto la determinación de algunos críticos del Kremlin -sobre todo los jóvenes- para seguir con la presión en busca de una apertura del férreamente controlado sistema político ruso.

 

El foco de la ira de los manifestantes es la prohibición de participar de varios candidatos opositores en unos comicios locales que se celebrarán en Moscú en septiembre. Las autoridades argumentan que no lograron reunir las firmas necesarias para registrarse.

 

“Ellos (las autoridades) están barriendo el suelo bajo nuestros pies”, dijo Elena, una estudiante que acudió a la protesta. Otro asistente, Yevgeny Snetkov, un ingeniero de 61 años, criticó la forma en que fueron apartados los candidatos opositores: “No tenía más opción que protestar”, dijo.

 

CS