Foto: Especial Vanessa Ballar Fallas, de 53 años de edad, es la verdadera identidad de la mujer que estuvo en la misma mesa de Benjamín Yeshurun Sutchi y Alon Azulay  

Vanessa Ballar Fallas, de 53 años de edad, es la verdadera identidad de la mujer que estuvo en la misma mesa de Benjamín Yeshurun SutchiAlon Azulay, –los dos ciudadanos de origen judío- antes de que fueran asesinados por Esperanza Gutiérrez Riojano, de 33 años, en el interior del Restaurante “Hunan” el pasado 24 de julio.

 

De acuerdo con agentes de investigación consultados por 24 HORAS, la implicada tiene dos domicilios registrados a su nombre, ubicados en a colonia Narvarte y en Avenida Chapultepec, aunque no dieron la ubicación precisa.

 

Originalmente, dicha persona fue identificada como Vanessa Bayer, nombre que dio en el local comercial cuando reservó una mesa para tres. La implicada es de origen Franco-Español y al parecer tiene familiares en Costa Rica, Centroamérica, a donde podría huir en caso de que su paradero actual quede al descubierto o bien hacia Estados Unidos, donde tiene su lugar fijo de residencia.

 

Sin embargo, la procuradora Ernestina Godoy, ya emitió una alerta migratoria para que esa mujer también conocida como “La Güera” y otra persona que al parecer es su cómplice, queden detenidas en dado caso de que pretendan evitar la acción de la justicia.

 

De acuerdo con agentes de la Policía de Investigación, una ficha de la empresa Internacional Business Capital Corporation, Vanessa Ballar Fallas fue Vicepresidenta de dicha compañía cuyas instalaciones se encuentran en Palm Beach, Miami, Florida, Estados Unidos.

 

“Al momento, se han analizado a conciencia todos los videos captados por las cámaras de seguridad del restaurante y de la plaza comercial, así como del C-5, que ya están en poder de la Procuraduría y de ahí se ha derivado también que “la Güera” fue quien ha dado la señal para que Esperanza, se levantara de una de las mesas, y custodiada por un sujeto que portaba un arma larga, accionara su pistola contra las dos víctimas, quienes no tuvieron tiempo ni de correr”, señalaron las fuentes consultadas.

 

En contraste, Esperanza Gutiérrez, la presunta asesina de los dos israelitas, vivía en la colonia Selene, ubicada en la alcaldía Tláhuac, en un lote que tiene una construcción casi nueva, con una ventana de media luna y una puerta de lámina verde.

 

Y en una de sus paredes, se visualiza una placa distintiva que dice: “Aquí se aplicó el programa Piso firme”, que fue inaugurado en el 2000 y con el que el gobierno federal trataba de palear la pobreza extrema.

 

 

fahl