Cuando muchos de nuestros padres nacieron, las funciones del internet eran, a lo más, ciencia ficción. Una “misión imposible”, para decirlo en términos de aquella famosa serie de espionaje e innovación tecnológica.

 

En mi caso, conocí internet en la secundaria. Para la mayoría de los hijos de mi generación, el ciberespacio ya es regular, y esencial, en el quehacer diario.

 

Independientemente de la edad, muchísimas personas nos levantamos y lo primero que hacemos es revisar alguna de las funciones que nuestro celular tiene conectadas a la red: mensajes, noticias, redes sociales.

 

Por si no queda clara su importancia y penetración, ayuda saber que en Corea del Sur, Reino Unido, Alemania y Suecia, nueve de cada diez personas son usuarias de Internet. En México, seis de cada diez personas lo utilizan. 74 millones de usuarios hasta el 2018 (Cfr. INEGI, 2019).

 

Con estos datos, no sorprende que precisamente la semana pasada Corea del sur se convirtió en el primer país en inaugurar el uso de la red 5G, la nueva conectividad que promete descargas hasta veinte veces más rápidas, además de mayor cobertura y conexiones más estables.

 

El internet tiene muchísimas ventajas. También riesgos. Un ejemplo de esta ambivalencia es que “acerca a los que están lejos y aleja a los que están cerca”: ¿cuántas veces nos habrá sucedido que alguien hace como que te escucha, asintiendo con la cabeza, pero revisando su celular, o la Tablet o la computadora? Puede ser chocante.

 

Y sin que esto sea disculpa, la realidad es que aumentan los distractores porque cada vez tenemos más dispositivos conectados a la red informática. Tomando en cuenta que una misma persona puede acceder a internet a través de diferentes dispositivos, nueve de cada diez dicen conectarse a través de un celular inteligente (smartphone); poco más de tres de cada diez lo hacen a través de una computadora portátil o de escritorio.

 

Casi dos de cada cien utilizan una “tablet”. En menor medida también hay quien se conecta a través de la televisión o a través de una consola de videojuegos (Cfr. Ídem).

 

El conjunto de dispositivos, de aplicaciones, usos y de personas conectadas, hace del ciberespacio un campo inmenso de operaciones.

¿Sabe qué sucede en internet en un minuto? Nos lo dice la comunicóloga norteamericana Lori Lewis:

 

En 60 segundos se comparten más de 87,500 tuits, 347.000 scrolls o deslizamientos de pantalla en Instagram; 4,5 millones de vídeos se visualizan en YouTube. En un minuto Google registra 3,8 millones de búsquedas, y se envían 188 millones de emails.

 

No sé si a usted le suceda, pero a veces te quedas sin acceso o sin teléfono y sientes algo similar a cuando se va la luz. ¿Y ahora qué hago? Una alternativa, como lo señalaba un letrero dentro de un restaurante es: “No hay wifi. Hablen entre ustedes”.

 

DAMG

Maestro en Comunicación Institucional. Director de los Posgrados en Comunicación de la Universidad Panamericana.