Foto: Reuters Al menos 53 periodistas fueron asesinados este año en el ejercicio de su profesión, de los que 34 fueron el blanco específico seleccionado por los criminales, de acuerdo con el CPJ  

Nueva York.- Al menos 53 periodistas fueron asesinados este año en el ejercicio de su profesión, de los que 34 fueron el blanco específico seleccionado por los criminales, de acuerdo con el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ).

 

En su informe anual sobre periodistas asesinados, el CPJ destacó que las cifra, que considera desde el 1 de enero y el 14 de diciembre de este año, convierte al 2018 en el año de mayor violencia mortal contra los periodistas en los últimos tres años.

 

Afganistán, donde los extremistas han incrementado los ataques deliberados contra los periodistas, fue el país con la mayor cantidad de periodistas muertos, con 13. Siguieron Siria, con nueve, e India, con cinco.

 

En México, mientras tanto, al menos cuatro periodistas fueron asesinados en represalia directa por su trabajo este año. CPJ investiga si el asesinato de otros cinco periodistas mexicanos está igualmente relacionado con el ejercicio de su profesión.

 

Respecto del informe general, el CPJ asentó que el repunte en la cifra de asesinatos sucede cuando el encarcelamiento de periodistas alcanza niveles elevados y sostenidos, lo cual configura una crisis global de la libertad de prensa en todo el mundo.

 

Además, en medio de los peligros para la integridad física de los periodistas, muchos líderes mundiales están intensificando la retórica contra la prensa, advirtió el CPJ.

 

El año estuvo caracterizado por los asesinatos de gran repercusión de periodistas, como el del columnista del diario The Washington Post, Jamal Khashoggi, asesinado en octubre por agentes sauditas en el consulado de Arabia Saudita en Estambul.

 

En febrero, el periodista investigativo eslovaco Jan Kuciak fue asesinado a tiros junto con su prometida, el segundo asesinato en un período de menos de seis meses de un periodista de la Unión Europea que investigaba corrupción.

 

En Afganistán, un atentado suicida dirigido contra un grupo de reporteros mató a nueve de ellos en una sola explosión en abril.

 

Resaltó además el ataque contra el periódico Capital Gazette, en el estado de Maryland, en el cual un sujeto armado asesinó a cuatro periodistas y a un responsable de ventas en junio. Ese fue el mayor ataque contra un medio de Estados Unidos en la historia reciente.

 

“El asesinato es una forma de censura brutal que interrumpe la circulación de la información”, declaró Joel Simon, director ejecutivo del CPJ.

 

Simon añadió que “los ciudadanos de todo el mundo cada vez más reconocen lo que está en juego. Los líderes políticos deben hacerse presentes, protestar en voz alta y lograr que se imparta justicia en nombre de los periodistas que dieron la vida para traernos las noticias”.

 

fahl