EU.- El día de descanso en la competición del Clásico de Otoño de las Grandes Ligas permitirá a los Medias Rojas de Boston y los Dodgers de Los Ángeles recuperar fuerzas físicas y sobre todo trabajar en las estrategias de cara a afrontar lo que resta de la serie después de haberse disputado dos partidos al mejor de siete.

 

Hasta ahora el dominio es completo de los Medias Rojas que tienen ventaja de 2-0 tras los triunfos conseguidos en su campo del Fenway Park, una ventaja que los hace aun más favoritos de lo que ya partían antes que diese inicio la competición.

 

Sin embargo, los Dodgers, que repiten presencia en la Serie Mundial por segundo año consecutivo, tienen todavía la posibilidad de la remontada, aunque las estadísticas no le son favorables.

 

En la historia de las series de playoffs al mejor de siete, los equipos que arrancaron con marca de 2-0 terminaron imponiéndose en 68 de 81 ocasiones.

 

Precisamente, entre los 13 equipos que lo consiguieron están los Medias Rojas, cuando en la Serie de Campeonato del 2004 tras perder los tres primeros partidos frente a los Yanquis de Nueva York al final la ganaron por 4-3.

 

La serie entre los Medias Rojas y los Yanquis del 2004 es considerada la más grande remontada en la historia del béisbol profesional y posiblemente del deporte profesional.

 

Los Yanquis estaban a punto de barrer en el Juego 4 hasta que apareció Dave Roberts, el actual manejador de los Dodgers, con su base robada y Bill Mueller con el hit que empató el duelo ante el cerrador estelar panameño Mariano Rivera.


Los Medias Rojas empataron el partido 4-4 en la novena entrada y luego lo ganaron en la duodécima con el jonrón monumental de dos carreras que pegó el dominicano David ‘Big Papi’ Ortiz contra el relevista Paul Quantrill, para iniciar la remontada histórica.

 

Mientras que los últimos que pudieron remontar una desventaja de 0-2 en la Serie Mundial fueron los Yanquis en 1996 ante los Bravos de Atlanta, quienes comenzaron con dos triunfos en el Yankee Stadium.

 

Pero actuaciones monticulares brillantes de los abridores David Cone (en el Juego 3) y Andy Pettitte (Juego 6), y una remontada tras estar abajo 0-6 en la pizarra en el Juego 5, fueron claves para darle la vuelta al Clásico de Otoño.

 

Anteriormente, en la Serie Mundial de 1986, los Mets de Nueva York también habían vivido la misma experiencia que sus vecinos de los Yanquis.

 

Los Dodgers ya saben lo que es estar abajo 0-2 en la Serie Mundial, vivieron la experiencia en la de 1981, que comenzaron con sendas derrotas fuera de su campo frente a los Yanquis, que habían llegado por tercera vez al Clásico de Otoño en cinco años y partían como favoritos, para al final ganarla en seis.

 


El abridor novato mexicano, el zurdo Fernando Valenzuela, que ganó el Juego 3 siendo, fue la gran figura y héroe de la serie además de comenzar el fenómeno de la ‘Fernandomanía’ en las Grandes Ligas.

 

Pero lo que no ha podido conseguir ningún equipo en la Serie Mundial es remontar una desventaja de 0-3 por lo que el Partido 3 de este viernes será de vida o muerte para la causa de los Dodgers.

 

DPC