Foto: Twitter @ComContRP En Latinoamérica sólo dos de cada 10 pacientes con hepatitis C están diagnosticados, lo que evita que una mayoría que la padece pueda ser tratado de manera eficiente  

En Latinoamérica sólo dos de cada 10 pacientes con hepatitis C están diagnosticados, lo que evita que una mayoría que la padece pueda ser tratado de manera eficiente, indicaron hoy especialistas.

 

“Los grandes retos para esta enfermedad son la atención y el diagnóstico oportuno, ya que el 80 % de las personas que viven con el virus no son conscientes de su estado de infección y solo 20 % está diagnosticado”, dijo la doctora Margarita Dehesa.

 

En conferencia de prensa, la gastroenteróloga explicó que la hepatitis C es una enfermedad del hígado que es potencialmente mortal ya que, de no ser tratada a tiempo, puede causar cirrosis hepática, insuficiencia renal y, en algunos casos, cáncer de hígado.

 

El virus de la hepatitis C sigue siendo un grave problema de salud pública, destaca.

 

De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que existen 71 millones de personas en el mundo que tienen el virus y cada año 400 mil mueren por esta afección.

 

En Latinoamérica aproximadamente 10 millones de personas están infectadas, mientras que en México, está enfermedad afecta a entre 400 mil y 600 mil personas, pero la mayoría no están diagnosticadas.

 

“El problema es que es una enfermedad silenciosa, no da síntomas y los pacientes pueden llegar a vivir con el virus por más de 15 años sin tener complicaciones”, señaló la especialista.

 

Uno de los obstáculos para el diagnóstico oportuno, señaló Dehesa, es que los especialistas de primer nivel no están lo suficientemente preparados para sospechar que un paciente puede padecer esta enfermedad.

 

“Muchos de los médicos de primer contacto no hacen una buena historia clínica ni toman en cuenta factores de riesgo como si fueron transfundidos antes de 1992, si el paciente tienen piercings o tatuajes, entre otros factores”, dijo.

 

Es por ello que un tercio de pacientes llegan en estado avanzado de la enfermedad, la misma proporción lo hacen en un estado intermedio y una tercera parte más llega sin fibrosis.

 

Anteriormente, explicó la experta, las opciones para los pacientes con este virus eran sumamente limitadas, pues solo se contaba con medicamentos que no iban directo al virus como la ribavirina y el interferón.

 

Sin embargo, la compañía biofarmacéutica AbbVie dio a conocer hoy la aprobación en México de su terapia pangenotípica de una sola toma diaria y libre de rivabirina, para adultos con infección crónica por el virus de la hepatitis C en todos los genotipos principales.

 

Este fármaco ha logrado curar la enfermedad en 98 % de los pacientes con hepatitis C sin cirrosis con o sin tratamiento previo, tras ocho semanas de terapia.

 

“Es por ello que este medicamento podrá ser usado en la mayoría de quienes viven con el virus de hepatitis C”, señaló la doctora Rosalba Moreno.

 

La jefa del servicio de gastroenterología del Hospital de Especialidades del Centro Médico Nacional Siglo XXI, dijo que la ventaja de este tratamiento es que solo requiere de una pastilla, a diferencia de los inyectables que se usaban hasta ahora.

 

Además ofrece otras ventajas como pocos efectos secundarios, es menos tóxico y puede utilizarse en pacientes trasplantados, dijo Moreno.

 

“Incluso pacientes con enfermedad renal terminal o avanzada también son candidatos a utilizar este medicamento”, dijo la doctora Dehesa.

 

El producto, por ahora, está solo disponible en México y a nivel privado pero se espera que próximamente pueda estar accesible en todos los hospitales del sector público y llegue a otros países de Latinoamérica.

 

fahl