En reuniones con secretarios de Estado y con el equipo de transición del presidente electo, el IMEF ha recomendado un análisis profundo a toda la coyuntura relacionada con el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), que se informe a la población y se tomen las mejores decisiones para el país.

 

El presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Fernando López Macari, opinó que sería una “visión limitada”, decidir la construcción de la nueva terminal aérea mediante una consulta popular, pues se requieren analizar otras vertientes.

 

Entre ellas, dijo, la viabilidad financiera del proyecto, la capacidad de su ejecución en tiempo, forma y en presupuesto, la proyección de la actividad económica esperada a consecuencia de la obra, su impacto ambiental, social y en finanzas públicas, y cómo se traduce esto en mayor rentabilidad social para el país.

 

Afirmó que la consulta pública tendrá un alcance menor a lo esperado pues se estima que podría llegar solo al 10% del padrón electoral, lo que si bien significa un ejercicio democrático, debe tomarse solo como parte del análisis de lo que conlleva toda la inversión.

 

Si bien el nuevo gobierno ha dicho que los resultados de la consulta serían vinculantes para donde se vaya la decisión, el IMEF considera que la decisión sobre hacer o no el aeropuerto capitalino basado exclusivamente en una consulta popular sería una tomar una decisión con una visión limitada sobre el contexto y costo general y el análisis que conlleva la decisión en este sentido”.

 

López Macari expresó que el IMEF está en pro de que cada vez se democraticen más las decisiones, pero necesitamos entender que las decisiones que tienen un trasfondo económico y social no solo se pueden basar en una consulta, aunque esta sea vinculante, subrayó.

 

En su opinión, si de la consulta Texcoco no resulta el sitio para llevar a cabo el nuevo aeropuerto, se mandaría una señal equivocada a los mercados, las calificadoras reaccionarían de manera inmediata y pondría en cuestionamiento la soberanía y capacidad del país para mantener sus proyectos de inversión de largo plazo

 

Más si esta decisión está basada en una encuesta que en su materialidad jurídica pudiera no ser la que formalmente corresponda, pues el nuevo gobierno entra en funciones el 1 de diciembre próximo, a pesar de lo cual el resultado sería vinculante, acotó.

 

En la rueda de prensa mensual del organismo, opinó por otra parte que el paquete económico que se presente para 2019 será uno de los factores que mostrarán si se materializa o no la incertidumbre que prevalece por las acciones que el nuevo gobierno pudiera instrumentar a partir del 1 de diciembre.

 

Dijo que hoy en día, “México se presenta como opción viable para los inversionistas, para estos capitales, para encontrar un refugio en una economía emergente, en donde hoy es más difícil en el mundo encontrar economías emergentes que mantengan estas proyecciones sólidas”, aseveró.

 

El presidente del IMEF apuntó que si bien la economía mexicana no crece a tasas deseadas de entre 4 a 6%, lo hace alrededor de 2%, pero de una manera ordenada y sostenida, con aval de las calificadoras y de los inversionistas.

 

México ha sabido sortear de manera adecuada los factores de incertidumbre que acechaban al país a principios de año, pero precisó que asoman otros factores de incertidumbre asociados con las decisiones que en materia política y económica pudiera tomar el nuevo gobierno, a lo que se suma la incertidumbre geopolítica mundial.

 

Informó que el IMEF mantuvo sin cambios sus pronósticos para la economía mexicana en este año y en 2019 en unas tasas de 2.10 y 2.00%, respectivamente, pues mejoró la perspectiva para el tercer trimestre de 2018, tras la desaceleración registrada en el segundo trimestre.

DPC