Foto: Indicó que un acto de protesta se fue convirtiendo en un movimiento de un profundo contenido político, pues el país vivía en una situación contradictoria  

A 50 años de la masacre del 2 de octubre de 1968, Félix Hernández Gamundi, quien permaneció preso dos años y medio en el Palacio Negro, la entonces cárcel de Lecumberri, recordó que aquella tarde él junto con otros jóvenes se encontraban en el tercer piso del edificio Chihuahua, en Tlatelolco, ya que sería uno de los oradores del mitin.

En una entrevista con 24 HORAS, rememoró que observaron a los soldados avanzar con los fusiles por delante hacia los miles de estudiantes concentrados en la plaza: “La intención de ellos era detenernos a como diera lugar, pero a nosotros la gente nos protegió mucho; en el edificio, las familias nos dieron cobijo, gente que no conocíamos”.

Hernández señaló que en un primer momento hubo más de cuatro mil detenidos, aunque la mayoría fue liberada en las siguientes horas; al final quedaron mil 500, de los cuales alrededor de 400 fueron llevados al Campo Militar n.1, porque el Ejército y el Batallón Olimpia estaban buscando a los integrantes del Consejo Nacional de huelga.

“Posteriormente fuimos concentrados en Lecumberri, luego empezaron a liberar mucha gente; al final, los que éramos miembros del Consejo Nacional de Huelga nos quedamos allí dos años y medio, junto con otros compañeros que eran del Partido Comunista, a los que habían detenido el 26 de julio de 1968 sin que tuvieran vela en el entierro. Ellos estuvieron dos años y medio, al igual que nosotros”, refirió.

Indicó que un acto de protesta se fue convirtiendo en un movimiento de un profundo contenido político, pues el país vivía en una situación contradictoria, ya que a pesar de las demandas sociales, el optimismo crecía por la cercanía de los Juegos Olímpicos y porque había una situación económica más favorable.

“A mí lo que más me impacta es que a 50 años de distancia sigamos hablando del movimiento, que sus demandas siguen vigentes; porque el 68 generó como un resplandor en la vida política y social de México que fue creciendo con el tiempo. Lo más impactante es que es un movimiento que surgió de manera espontánea, como reacción de la juventud ante una serie de actos de provocación represiva del Gobierno”, consideró.

El actual coordinador del Comité del 68 subrayó que se deben abrir los archivos del Ejército para saber quién dio la orden de disparar en contra de los estudiantes y procesar a los presuntos responsables de la represión, entre ellos el ex presidente Luis Echeverría, en ese entonces secretario de Gobernación.

Manifestó que aquéllos eran tiempos en los que todos los movimientos sociales era invariablemente atajados con la violencia de la fuerza pública en lugar de darles una respuesta política; eso aplicaba con las huelgas sindicales ferrocarrileras, el magisterio, los médicos y los estudiantes, que habían sido reprimidos por años en distintos momentos.

 

JMSJ