Foto: Especial Según su opinión, el resultado de la elección hubiera sido el mismo con cualquier candidato presidencial que hubiera llevado el PAN  

El diputado panista Ernesto Ruffo Appel apeló a la insurgencia de la militancia para ganar la dirigencia nacional de su partido y aunque admitió tener diferencias con el ex presidente Felipe Calderón, mantendría una relación institucional con él, en caso de ganar la contienda interna.

 

Entre los “jaloneos” de los grupos que apoyan las aspiraciones de Marko Cortés y los antianayistas, Ruffo Appel demandó un proceso interno con voto libre y secreto, porque de no ser así, estará controlado por la cúpulas de poder del partido.

 

En entrevista con Notimex, criticó la existencia de esos grupos al interior del Partido Acción Nacional (PAN, que con los triunfos en 2000 y 2006 cobraron una dimensión mayor que significó una pérdida de agilidad y de contacto del instituto político con la ciudadanía.

 

Lo anterior, dijo, enmarca gran parte del debate de esta particular elección interna, porque poco a poco el gobierno -de panistas- y la gente con intereses por permanecer, tomaron posiciones en las estructuras del blanquiazul.

 

Reconoció que en la pasada elección del 1 de julio, Acción Nacional quedó en segundo lugar político, pero muy distante del triunfo del hoy presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

 

No obstante, según su opinión, el resultado de la elección hubiera sido el mismo con cualquier candidato presidencial que hubiera llevado el PAN, porque el fenómeno de este 2018 es el reflejo de un hartazgo porque la ciudadanía no vio cómo se pudiera resolver el problema de corrupción, inseguridad y faltas de oportunidades.

 

Afirmó que eso fue una especie de actitud de “quíntense porque estamos viendo la ineficacia de los gobiernos, lo que obligó a una votación a favor de López Obrador”.

 

Ruffo Appel no descartó que pase lo mismo en el proceso interno de partido, porque las cúpulas que habían gobernado al PAN tampoco le dieron mejores resultado al partido y esto provocó su candidatura, la cual la comparó con la de un insurgente.

 

Rechazó que sea “anayista” por haber estado en la planilla de Ricardo Anaya en el pasado proceso electoral, pues justificó que en su intención por mejorar esa transición del PAN, buscó a través del político queretano, arreglar algunas cosas como el padrón de militantes.

 

Además de ser colocado en un lugar donde pueda investigar e impedir los llamados moches, es “la razón de firmar en su planilla, pero no era para respaldarlo en el sentido amplio sino para empezar mejoras”.

 

El panista, quien fue el primer gobernador surgido de un partido distinto al PRI, lanzó críticas a Calderón, de quien recordó que ya como presidente de la República controló el Consejo Nacional.

 

Refiirió que dio empleo a la mayoría de los consejeros nacionales “y esto es lo que provoca que el presidente de la República se vuelve presidente del PAN de facto”.

 

“Y lo que hizo entonces fue instalar los escogidos por él a la presidencia del PAN, así puso a Germán Martinez, a César Nava, pero cuando intentó poner a Roberto Gil Zuarth falló, porque una buena parte de los consejeros que él controlaba se fueron con Gustavo Madero por agenciación de la señora Margarita Zavala”, anotó.

 

Sostuvo que eso da una dinámica muy particular de confrontación entre los de origen calderonistas y maderistas.

 

Sin embargo, apuntó que para llevar la fiesta en paz, Madero le acepta a Calderón una serie de propuestas para senadores plurinominales así aparece Roberto Gil, Javier Lozano y Ernesto Cordero en la LXII Legislatura.

 

Interrogado sobre si de ganar la dirigencia nacional del PAN impediría el regreso de Margarita Zavala, Javier Lozano y otros que se han ido, el legislador apuntó que la fuerza del PAN y México es el respeto a las instituciones y en el caso particular de los que se fueron, si quieren volver al partido van a tener que cumplir los requisitos del partido y los estatutos.

 

Ruffo Appel dijo que será la instancia calificada la que dirá si hubo los merecimientos para regresar y aseguró que no sería él como presidente del partido, quien ordenara se les cerrara las puertas.

 

En cuanto a su relación con Calderón, advirtió que sería institucional, “le tengo muchas guardadas, eso está clarísimo pero no por eso voy a usar al PAN como una arma mía, es por lo que estoy luchando”.

 

Dijo que el padrón de Acción Nacional es de 281 mil militantes, quienes están registrados con huella cotejada con las del INE, por lo que confió sea con ese instrumento como se realicen los comicios internos.

 

aarl