Foto: Cuartoscuro La CCC ha interpuesto 36 juicios en contra de la liberación de las vedas en casi 300 cuencas hidrológicas  

Como parte de la estrategia contra los decretos presidenciales que liberan las vedas en casi 300 cuencas hidrológicas (55% de los lagos y ríos) del país, la Central Campesina Cardenista (CCC) ha interpuesto 36 amparos, de los cuales 12 han sido aceptados, afirmó Julio César Cervantes, secretario de Comunicación de esa agrupación.

 

Detalló que otros 12 amparos fueron descartados y el resto están en etapa de prevención, es decir, el juez pide que se aclare la demanda o que complete los requisitos que marca la Ley de Amparo.

 

En el marco de un encuentro realizado en Tlalmanalco, Estado de México, en el que 160 organizaciones civiles provenientes de todo el país intercambiaron experiencias durante tres días sobre la defensa del derecho al agua, Cervantes detalló que los amparos aceptados abarcan 13 entidades de la República.

 

“Tenemos a Oaxaca, Chiapas, Campeche, Tamaulipas, Zacatecas, Tlaxcala, Aguascalientes, Ciudad de México, Tabasco, San Luis Potosí, Nayarit, Durango y Coahuila”, afirmó.

 

“En cambio, en Veracruz ni siquiera pudieron tomar la demanda de amparo frente a la defensa de las vedas, siendo que ese estado es de los afectados al liberar esas aguas”, expresó el activista.

 

Remarcó que a pesar de la promesa del Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, de cancelar los decretos firmados recientemente por el presidente Enrique Peña Nieto, no retirarán los amparos, pues los decretos siguen activos.

 

“Nosotros no vamos a liberar los amparos, seguiremos el proceso legal tal cual, para que cualquier otro tipo de situación, en la que esta promesa se pueda ver afectada por cualquier situación de compromiso político, los amparos se puedan seguir procesando”, sostuvo Cervantes.

 

Dentro de las acciones que planean las organizaciones civiles también está la presentación de una ley general de aguas ciudadana que promueve la desaparición de la Comisión Nacional del Agua y sus sustitución por un consejo rector de los consejos de cuencas, en el que la toma de decisiones se dé por necesidades de los sectores y no por intereses económicos o políticos.

 

fahl