Foto: Reuters De diversas partes llegaron felicitaciones e invitaciones de equipos de futbol de talla internacional para los protaginistas de la épica historia de sobrevivencia y salvamento que duró 18 días  

El rescate de los 13 jabalíes salvaje que atrapó el interés dentro y fuera de Tailandia llegó ayer a un final feliz que fue celebrado por sus familiares, amigos, rescatistas, al igual que por los periodistas de todo el mundo congregados afuera la cueva Tham Luang.

De diversas partes llegaron felicitaciones e invitaciones de equipos de futbol de talla internacional para los protaginistas de la épica historia de sobrevivencia y salvamento que duró 18 días.

Cuerpos de rescate con buzos de varios países lograron sacar con vida a los doce niños y al entrenador que quedaron atrapados desde el 23 de junio. Cuatro de los chicos salieron de la cueva el domingo, otros cuatro el lunes y el resto lo hizo ayer.

Ekapol Chantawong, el entrenador de los chicos de entre 13 y 17 años, y juegan en el ya famoso equipo juvenil de futbol “Jabalíes Salvajes“, fue el último en abandonar la caverna. El joven, un ex monje budista, fue una pieza clave para que los niños permanecieran unidos y tranquilos en la caverna, gracias a la meditación.

“Hicimos posible lo imposible”, anunció entre aplausos Narongsak Ossottanakorn, portavoz oficial de la misión, a periodistas de todo el mundo congregados en el lugar de los hechos, que también celebraron el paso del helicóptero que trasladaba a Ekapol hasta el hospital provincial de Chiang Rai, donde se reunió con el resto de la camada.

“Tuve mucho miedo cuando supe lo sucedido, pero ahora mismo tengo una alegría que no puedo describir”, señaló con amplia sonrisa la tailandesa Amporn Srivichai, tía del entrenador, criticado por algunos, pero reconocido como un héroe por familiares de los niños.

El desarrollo del rescate fue seguido con gran expectativa y con la esperanza puesta en que el grupo saliera con vida del interior de la montaña, como finalmente sucedió.

Los trece integrantes de la escuadra juvenil permanecerán, al menos, una semana en el hospital provincial de Chiang Rai para someterse a un completo chequeo de salud y reponerse.

Después de que los últimos cinco rescatados abandonaran la cueva, salieron también un doctor y tres miembros de la Marina que habían permanecido siete días con el grupo en tareas de asistencia médica y psicológica.

“No sabemos si esto ha sido un milagro, ciencia o no sé qué. Los trece están a salvo fuera de la cueva”, publicaron en Facebook los cuerpos de élite de la Marina, quienes han sido ayudados por un contingente de voluntarios internacional.

“La misión aún no está completada, todavía nos queda enviarlos con sus familias”, dijo Narongsak complacido al dar por concluida la etapa de salvamento.

 

Xavier Rodríguez