Foto: Especial La autofagia como aportación médica trascendió en 2016, cuando el biólogo japonés Yoshinori Oshumi ganó el Nobel de Medicina  

La autofagia es un mecanismo de degradación y reciclaje de los componentes celulares. Dicho de otra forma, la autofagia sirve para desintoxicar el cuerpo o bien, si es deficiente, puede provocar distintas enfermedades.

Entre ellas, el mal de Parkinson, el Alzheimer, la diabetes tipo 2, la más común en todo el mundo, y el cáncer. Sin la autofagia, las células no sobrevivirían, por lo que, después de una infección, también elimina los restos de bacterias y virus.

Así, al quitar diferentes desechos del cuerpo, entre ellos toxinas, detiene los crecimientos cancerosos, además de la disfunción metabólica, como la obesidad y la diabetes.

Para activar el proceso, hay tres formas de hacerlo. Una de ellas es  llevar una alimentación alta en grasas, baja en carbohidratos sin fibra, además de realizar un ayuno intermitente y practicar ejercicio, especialmente de alta intensidad.

La autofagia como aportación médica trascendió en 2016, cuando el biólogo japonés Yoshinori Oshumi ganó el Nobel de Medicina, por descubrir que dicho proceso ocurría en las células del cuerpo humano, y no sólo de otros organismos vivos.

Si bien una década antes, el propio Oshumi usó levadura de pan para comprender la autofagia, donde identificó los genes que regulan el proceso en los hongos, para posteriormente encontrar que eran similares en las células humanas.

 

 

 

JNO