Las tareas de rescate para extraer cuerpos de uno de los edificios de la Ciudad de México colapsados por el terremoto del pasado 19 de septiembre continuaron hoy con dificultades, debido a las persistentes lluvias y a la complejidad que ha tomado el proceso, 11 días después de la tragedia.

 

Aproximadamente a las 05.00 hora local (10.00 GMT), los rescatistas sacaron de la construcción, ubicada en el número 286 de la avenida Álvaro Obregón, el cuerpo de dos personas, un hombre y una mujer.

 

Con esto, el saldo de fallecidos por el movimiento telúrico de magnitud 7,1 en la escala de Richter ascendió a 360: hay 219 muertos en la capital, 74 en Morelos, 45 en Puebla, 15 en el Estado de México, 6 en Guerrero y uno en Oaxaca.

 

Del edificio de Álvaro Obregón, que actualmente es el único de los 38 que colapsaron en la ciudad en el que persisten los trabajos de salvamento de los brigadistas, ya se han rescatado 40 cuerpos.

 

El representante del Gobierno de la Ciudad de México, Valentín Oñate, dijo a un grupo de medios que de los cuerpos rescatados en este lugar, 24 son hombres y 16 mujeres. Dos de ellos, precisó, no han sido todavía identificados.

 

El panorama que presentan los alrededores del edificio de oficinas colapsado es cada día más desolador. Los familiares de las cerca de 50 personas desaparecidas en el inmueble que acampaban en la calle a la espera de noticias se han reducido al mínimo, y mantienen carteles pegados con el rostro de sus seres queridos desaparecidos.

 

El trabajo “ahora es lento porque hay que ir quitando losetas, y hay solo una grúa”, explicó a Efe el capitán Juan Carlos Peñas, jefe de la Unidad Militar de Emergencias del Ejército español.

 

“Las únicas labores que se están haciendo son de desescombro por la parte superior”, indicó el capitán.

 

Agregó que una vez terminado este proceso, la grúa extrae la siguiente loseta y se vuelve a empezar: “Es lo que queda, no hay otra cosa, no hay otra opción”.

 

Hasta ahora, relató Peñas, también se habían hecho túneles en los lugares en los que “se pensaba que iba a haber gente atrapada”, como las escaleras.

 

“Una vez se terminó esa labor y no se ha encontrado más gente, (que) se ha sacado la mayoría de la gente de las vías de escape, solo queda ir quitando losetas y ver dónde están” el resto de las personas.

 

Las lluvias, que han caído constantemente a lo largo del día en la ciudad, afectan “bastante” las tareas, porque “hay deslizamiento de las losetas y aparte, los protocolos dicen que cuando hay lluvias fuertes hay que evitar estar en la parte superior por poder resbalar”, consideró el capitán.

 

Por otra parte, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera, informó en una rueda de prensa que en los hospitales hay 25 personas que permanecen hospitalizadas, y que 5 obtuvieron el alta en las últimas horas.

 

“Tenemos cuatro que siguen siendo rojos (en estado grave) y 21 amarillos que están próximos también a causar alta”, indicó.

 

El mandatario dijo que a día de hoy están operando 30 albergues oficiales en la ciudad y que en esos recintos pasaron la noche del viernes 1.028 personas.

 

El total acumulado de personas que han visitado un albergue desde el día del terremoto asciende ya a 31.000, concretó.

 

Las víctimas mortales del sismo del día 19 se suman a las de los otros temblores registrados los días 7 y 23 de este mes. Conjuntamente, los tres sismos han ocasionado 462 muertes, lo que constituye la mayor cifra de fallecidos desde el trágico sismo de 1985 en Ciudad de México, que se calcula causó alrededor de 20.000 víctimas mortales.

 

Según los primeros cálculos del Gobierno, aún preliminares, la reconstrucción de viviendas, escuelas y edificios históricos dañados por los terremotos tendrá un costo superior a los 38.000 millones de pesos (unos 2.100 millones de dólares).

 

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, visitó ayer Taxco, localidad turística del estado sureño de Guerrero, y afirmó que su Gobierno busca que “las viviendas estén reconstruidas para principios del próximo año”.

 

El “gran reto” de estos momentos, defendió, es terminar de remover los escombros y tirar las casas que han sido declaradas inhabitables, para iniciar las labores de reconstrucción.

ot