El boxeador y senador de su país, Manny Pacquiao, hizo pública su incorporación al ejército de Filipinas para enfrentar a las fuerzas del Estados Islámico que, desde mayo pasado, ocupan la ciudad de Marawi.

 

Aproximadamente 600 muertes se han registrado en la región desde que fue sitiada por los extremistas religiosos, mismos que se identifican como Maute, un brazo del Estado Islámico.

 

El ex campeón del mundo visitó un campamento militar y compartió algunas palabras con los presentes: “Espero volver aquí y saludarlos de nuevo cuando termine el combate. Y si no ha terminado cuando vuelva, entonces me uniré a ustedes”, les comentó; en su estancia se le concedió el rango de teniente coronel en la reserva militar del ejército filipino.

 

“Ustedes son los auténticos héroes, no Manny Pacquiao. Yo soy únicamente un boxeador pero ustedes dan la vida por su país”, añadió el pugilista.

 

La última pelea oficial de Pacquiao ocurrió el pasado 2 de julio, cuando se enfrentó y perdió por decisión unánime ante el australiano Jeff Horn.

 

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