WASHINGTON. La amenaza del Presidente electo, Donald Trump, de imponer aranceles a China o México debilitaría el orden global y sería contraproducente para Estados Unidos si se desata una guerra comercial, advirtió el columnista económico Robert Samuelson.

 

En su columna para la página editorial de The Washington Post, recordó que la última ocasión en que el proteccionismo masivo fue usado como estímulo económico fue en 1930, antes de la Gran Depresión de Estados Unidos. “El experimento no terminó bien”, sentenció.

 

“Una de las preguntas recurrentes que moldearán 2017 es si estamos siendo testigos del declive gradual del orden internacional posterior a la Segunda Guerra Mundial, dominado por el poder económico de Estados Unidos”, escribió Samuelson.

 

Señaló que el nuevo orden internacional está “en flujo” como resultado del desdén de Barack Obama por la fuerza militar y por el desenlace de las elecciones del 8 de noviembre, que fueron ganadas por Donald Trump.

 

Asimismo sostuvo que las nuevas tecnologías, como el comercio electrónico y los ataques cibernéticos están redistribuyendo el poder y la influencia a nivel global. Pero Samuelson hizo notar que, además de estas tendencias, Donald Trump “tiene ideas propias para debilitar el orden internacional (y) su campo elegido es el comercio”.

 

“Amenaza con imponer duros aranceles a China y México. Si esto desata una guerra comercial, los efectos colaterales adversos bien podrían ser contraproducentes para los trabajadores y empresas estadunidenses”, insistió.

 

Su conclusión coincide con un reciente análisis del Instituto Peterson de Economía Internacional. El estudio de Marcus Noland, Gary Hufbauer, Sherman Robinson y Tyler Moran sostiene que Estados Unidos podría caer en una recesión si Trump cumple sus promesas de abandonar acuerdos como el TLCAN o imponer aranceles punitivos a importaciones de China y México.

 

“Si son implementadas, estas propuestas provocarían represalias de los socios comerciales de Estados Unidos, desencadenando una guerra comercial que enviaría a Estados Unidos a una recesión y costaría el empleo a millones de estadunidenses”, advirtió el PIIE.

 

Durante su campaña presidencial, Trump insistió en diversos foros su interés en renegociar el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN) o abandonarlo en caso de una negociación insatisfactoria. México expresó su anuencia a modernizar el acuerdo vigente desde 1994 y Canadá asumió una posición similar.

 

El Artículo 2205 del TLCAN permite a cualquiera de los tres socios abandonar el acuerdo previa notificación por escrito con seis meses de anticipación. Si uno de los socios se retira, el pacto comercial continúa vigente para los otros dos socios. Canadá es el primero y México el tercer socio comercial de Estados Unidos después de China.