BRASALIA. El juicio de destitución de la mandataria brasileña, Dilma Rousseff, quedó a sólo dos pasos de concluir, tras la aprobación de un informe que pide avanzar en el proceso que puede despojarla de su mandato a fines de este mismo mes.

 

El informe que acusa a Rousseff de haber “atentado contra la Constitución” fue aprobado en la última sesión de una comisión de senadores que fue responsable de la instrucción del proceso.Tras la votación de este jueves, el informe será leído en el pleno del Senado hoy, cuando todo el país y buena parte del mundo estarán pendientes de la inauguración de los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro.

 

El presidente de la comisión, Raimundo Lira, se abstuvo de votar, pese a que manifestó su opinión favorable al informe del instructor, Antonio Anastasia, quien consideró a Rousseff culpable de diversos delitos relacionados con la gestión de los presupuestos.

 

La votación supuso también la conclusión de los trabajos de ese colegiado, que durante casi tres meses escuchó a 39 testigos de la defensa y apenas cuatro de la parte acusadora.

 

Rousseff está suspendida de sus funciones desde el pasado 12 de mayo, cuando se instauró el juicio político en el que se la acusa de irregularidades en el manejo de los presupuestos, la contratación de créditos para el Gobierno con la banca pública y la emisión de decretos que alteraron los gastos sin autorización del Congreso.

 

Desde esa fecha, su cargo lo ocupa en forma interina su hasta entonces vicepresidente, Michel Temer, a quien la mandataria acusa de haber orquestado “un golpe” y que completará el mandato que vence el 1 de enero de 2019 en caso de su destitución.

 

Rousseff, según fuentes de su entorno dijeron, asistió por televisión a la votación de ayer con unos pocos miembros del equipo que continúa con ella en el Palacio de la Alvorada, la residencia oficial de la Presidencia que aún ocupa.

 

En los últimos días, la mandataria no ha sido vista en público y tampoco se ha reunido con miembros del Partido de los Trabajadores (PT), que la llevó al poder y del que parece haberse distanciado.

 

En el PT, según fuentes políticas, fueron muy mal recibidas unas declaraciones de Rousseff, quien afirmó que el partido debería hacer un “reconocimiento público de sus errores”, en alusión a los varios asuntos de corrupción en que están implicados muchos de sus líderes.

 

Un indicio de ese distanciamiento se vio ayer en una reunión que la dirección nacional del PT celebró en su sede de Sao Paulo, en la que la situación de Rousseff ni siquiera figuró en la agenda.

 

La discusión se centró en las elecciones municipales de octubre, en las que el PT intentará salvar algo de los platos rotos con el juicio político contra la presidenta y los recurrentes escándalos de corrupción que lo salpicaron en los últimos años.

 

A dos pasos de su destitución

 

  • El próximo martes será votado en el pleno del Senado y bastará una mayoría simple de 41 votos entre 81 posibles para que avance hasta la fase definitiva del proceso.

 

  • Ese último trámite será otra votación en el pleno del Senado, convocada por la Corte Suprema a fines de este mes, en la que Rousseff será destituida si así lo decide una mayoría calificada de 54 votos, de los cuales los partidarios de la continuidad de Temer aseguran que ya tienen garantizados unos 60.