En México la complicación de partos en niñas de 10 a 14 años es la sexta causa de muerte en ese grupo de la población, debido a que no se prohíbe en el Código Civil Federal y en la mayoría de los estatales el matrimonio de menores de 18 años de edad, tal como lo establece la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, alertó el diputado Rafael Hernández Soriano.

 

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en 2010 había más de 434 mil niños y adolescentes casados o en unión libre, de los cuales más de 32 mil sólo tenían entre 12 y 14 años y el resto se ubicaba entre 15 y 17. Más de 113 mil niñas entre los 15 y 18 años se casan cada año en México.

 

El secretario de la Comisión de los Derechos de la Niñez, mencionó que más de 100 mil niñas son expuestas a abuso y explotación sexual cada año por la misma razón, es decir, porque fueron forzadas a contraer matrimonio debido al incumplimiento de los congresos federal y estatales a prohibirlo en los mencionados códigos.

 

Debido a la falta de armonización y aplicación de los códigos conforme a la Ley General, demandó al Congreso de la Unión y a los congresos estatales cumplir su obligación y velar porque los códigos civiles, una vez reformados, se apliquen a través de políticas, programas y acciones específicas para proteger efectivamente a las niñas.

 

Recordó que la citada Ley, por ser de carácter general, es de cumplimiento obligatorio en todo el país y que en el texto publicado en el Diario Oficial de la Federación el 4 de diciembre de 2014 se emplazaba a armonizar los códigos estatales en no más de 180 días, lo que se incumplió en la mayoría de casos.

 

Precisó que únicamente las legislaturas de Baja California Sur, Coahuila, Jalisco, Oaxaca, Quintana Roo, San Luis Potosí, Veracruz y Yucatán han establecido en 18 años la edad mínima de hombres y mujeres para poder contraer matrimonio.

 

Aún en estos casos, dijo el perredista, se establecen excepciones o aún sin establecerse no se cumple la mencionada disposición debido a “usos y costumbres”.

 

Hernández Soriano recordó que, según el segundo artículo transitorio de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de diciembre de 2014, el Congreso de la Unión y las legislaturas estatales tenían 180 días naturales para modificar sus respectivas legislaciones y aplicarlas conforme a dicha Ley General.

 

Un año después, este incumplimiento se ha traducido en daño para más de 100 mil niñas obligadasa contraer matrimonio, aseveró.

 

Recordó que el matrimonio infantil es una violación a los derechos humanos de niñas y un peligro para su desarrollo que puede derivar en trabajos forzados, esclavitud, prostitución, violencia y daños a su salud física y mental.

 

Ese tipo de matrimonios, dijo, las expone a embarazos prematuros y aislamiento social, a la imposibilidad de acceder a una educación o formación profesional, a permanecer indefinidamente en la pobreza, a la cancelación de un mejor futuro y al riesgo de perder la vida por embarazos prematuros.

 

Hizo notar que Naciones Unidas refiere que las complicaciones propias del embarazo son la principal causa de muerte en jóvenes entre 15 y 19 años de edad en los países en vías de desarrollo, como México, y por ello ha exhortado al Estado Mexicano a que aumente a 18 años la edad mínima para casarse.

 

Urgió a que se atiendan estas recomendaciones y a que se cumpla lo dispuesto en la Ley General sobre los derechos de la niñez, pues una reiterada indolencia hacia este fenómeno sólo redundará en más muertes y más daños irreparables para miles de niñas.  (Con información de Notimex)