MOSCÚ. Rusia rechazó y calificó hoy de infundadas las acusaciones de que sus aviones hayan bombardeado la víspera un hospital gestionado por Médicos Sin Fronteras (MSF) en la norteña provincia siria de Idlib, que causó nueve muertos y unos 30 heridos.

 

“Rechazamos rotundamente semejantes acusaciones, sobre todo cuando los autores de esas declaraciones son incapaces de probar de alguna forma sus gratuitas acusaciones”, informó el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov.

 

En estos casos, sostuvo que se debe recurrir a “fuentes de primera mano” que para Rusia en este caso concreto son las autoridades oficiales de Siria.

 

“Representantes de las autoridades sirias hicieron comentarios al respecto, exponiendo su postura acerca de quién podría estar detrás de esos bombardeos”, dijo Peskov, citado por la agencia rusa de noticias Sputnik.

 

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en Londres, denunció que aviones rusos habían lanzado varios misiles en un hospital gestionado por MSF en Marat al Numan, en la provincia de Idlib, dejando siete muertos y una treintena de lesionados.

 

Según el OSDH, dos hospitales de Idlib y dos en la provincia de Alepo, así como una escuela fueron alcanzados por los ataques aéreos, los cuales podrían constituir crímenes de guerra en caso de comprobarse que fueron deliberados.

 

La organización humanitaria MSF atribuyó el bombardeo al hospital de MSF a las fuerzas leales del régimen de Bashar al Assad o a la aviación rusa que les apoya, mientras que el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, acusó a Rusia de haber bombardeado el hospital.

 

El Ministerio de Defensa de Rusia también rechazó las acusaciones sobre el ataque con misiles contra el hospital en Idlib, tras destacar que los buques desplegados en el mar Caspio no cuentan con esta capacidad.

 

“No tenemos barcos en la flotilla del Caspio que sean capaces de lanzar estos ataques”, explicó el portavoz del Ministerio de Defensa, Igor Konashenkov, en respuesta a las acusaciones del primer ministro turco, Ahmet Davutoglu.

 

Reiteró que todos los ataques lanzados por Rusia en Siria tienen como objetivo a las organizaciones terroristas y son ejecutados después de una labor de reconocimiento con la que intentan evitar bajas civiles.

 

El Ministerio ruso de Defensa acusó a Turquía de lanzar una “campaña mediática” contra este país para “evitar perder el control” de las zonas del norte y el noroeste de Siria, donde ha ejercido un “control absoluto de facto durante años”.

 

La tensión entre Rusia y Turquía se agravó en noviembre anterior tras el derribo de un avión ruso que cumplía una misión en Siria, en el marco de la campaña de bombardeos que Moscú realiza desde el pasado 30 de septiembre contra objetivos del yihadista Estado Islámico en ese país.