Es factible que la economía mexicana alcance tasas de crecimiento cercanas a 4.0% en promedio entre 2016 y 2018, con lo que duplicaría el avance logrado en los últimos tres años, estimó el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

 

El vicepresidente del Comité Nacional de Estudios Económicos IMEF, Jonathan Heath, señaló que a esta alza contribuirán factores como la solidez macroeconómica, la aceleración de las reformas estructurales y el mejor desempeño del consumo interno y la inversión.

 

En entrevista con Notimex explicó que si bien el crecimiento promedio del periodo 2013-2015 estará por debajo de 2.0%, en el último trienio de esta administración “todavía es factible estar cerca de 4.0% en promedio”.

 

Precisó que aunque en 2016 el entorno externo dificultará crecer arriba de 3.0%, para 2017 y 2018 se consolidarán muchos de las acciones tomadas a nivel interno, como las reformas, y entonces “ya deberíamos tener crecimiento de más de 4.0%”.

 

Argumentó que el complicado entorno externo dificultó el desempeño de la economía mexicana en los últimos tres años, sobre todo, el menor crecimiento de la economía de Estados Unidos desaceleró las exportaciones mexicanas, que son el principal motor de crecimiento.

 

Aunque el crecimiento de la segunda mitad de este sexenio también dependerá mucho del sector externo, destacó que la parte interna esta “relativamente bien puesta”, pues el consumo y la inversión están empezando a responder y las reformas estructurales “están en marcha”.

 

“Lo único que nos falta es tener un poco de suerte, con un entorno externo un poco mejorado, y deberíamos de ver la segunda parte del sexenio sustancialmente por arriba de lo que va a ser el promedio de 2013 a 2015”, insistió Heath.

 

Así, dijo, México crecerá mucho más que otras economías latinoamericanas similares, como Brasil o Argentina, que incluso tienen tasas negativas, ya que su desempeño está ligado a la exportación de materias primas, que actualmente presentan una caída en sus precios.

 

En cambio, el comportamiento económico de México está más relacionado a las exportaciones manufactureras hacia Estados Unidos, su principal socio comercial, las cuales aceleran su crecimiento ante la mejoría que presenta la economía estadounidense.

 

El vicepresidente del Comité Nacional de Estudios Económicos del IMEF resaltó que la solidez macroeconómica también ha sido un punto a favor de México, a diferencia de sus pares latinoamericanos, que presentan déficits fiscales muy elevados.

 

“El problema de México es que estamos creciendo al 2.5 por ciento y nos gustaría estar creciendo al 4.5 por ciento, pero tenemos la tasa de inflación más baja en nuestra historia, una cierta estabilidad y nuestros bancos no están ahorita en peligro”, comentó.

 

Así, la economía interna está ayudando al crecimiento, que se fortalecerá con la aceleración en la implementación de las reformas, y sólo falta “un poquito de suerte” para que mejore el entorno externo, añadió.