VIENA. El barril de crudo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) cotizó el martes pasado a 38.04 dólares, 0.65 % menos que en la jornada anterior y su valor más bajo en casi siete años.

 

La última vez que el barril usado como referencia por la OPEP -una canasta de doce calidades diversas de crudo, una por cada socio- se vendió a un nivel similar fue entre el 31 de diciembre de 2008 (35.58 dólares) y el 2 de enero de 2009 (40.44 dólares).

 

Las cotizaciones del crudo Brent, una referencia internacional, y el Petróleo Intermedio de Texas (WTI), referente en las Américas, aunque subieron, están también cerca de sus mínimos en siete años y cerraron ayer en 43.58 y 40.75 dólares por barril en los mercados de Londres y Nueva York, respectivamente.

 

Sus subidas en 0.2 % y 1.4 % fueron relacionadas por los expertos con la noticia de que, si bien se registró un nuevo aumento del nivel de las reservas comerciales de crudo en Estados Unidos la semana pasada, éste fue menor de lo esperado.

 

Pero también hubo un factor que presiona a la baja: el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) confirmó que Irán ha comenzado a desmantelar su programa nuclear, como está previsto en el acuerdo alcanzado en julio pasado con seis grandes potencias.

 

En un informe técnico, el OIEA afirma que técnicos iraníes han empezado a trasladar centrifugadoras de una sala a otra en la gran planta de enriquecimiento de uranio en Natanz, al sur de Teherán, bajo la supervisión de la ONU.

 

La noticia eleva las espectativas de que Irán, país miembro de la OPEP, abra sus grifos, lo que aumentará la ya alta oferta conjunta de crudo de los doce socios de la organización.

 

Se teme que el cerca de medio millón de barriles diarios de crudo iraní adicionales que se espera en los mercados para el próximo año exacerbará el ya fuerte exceso de los suministros petroleros del mundo, que superarían al crecimiento de la demanda.

 

Guerra contra EI  amenaza flujo de crudo a Occidente

 

La declaración de guerra por parte de Francia contra el Estado Islámico (EI), después de los atentados terroristas en París, ocurridos el viernes pasado, podría desatar una crisis en el abastecimiento petrolero en la Unión Europea y encarecer el precio del energético.

 

La célula terrorista tiene su “capital” en la ciudad siria, Al Raqa, y aunque el país gobernado por Bashar Al-Assad no es una potencia petrolera, pues apenas representa 0.4% de la producción mundial, éste es uno de los dos pasos, junto con el Canal de Suez, por el que cruza el crudo árabe hacia el viejo continente.

 

“El canal de Suez, por el que pasa 4.5% de la producción global, sirve como camino hacia Occidente, pero el territorio sirio también funge como acceso, principalmente para la exportación de petróleo por parte de Arabia Saudita”, destacó en un análisis el banco Ve Por Más.

 

De acuerdo con información oficial, Arabia Saudita, el país petrolero más importante del mundo por volumen de producción, exportó 7.1 millones de barriles diarios de crudo en octubre y extrajo 11.6 millones de barriles cada día en el mismo mes.

 

Por ello, cuando uno de esos caminos está bloqueado por cuestiones bélicas, los costos de transporte aumentan y encarece el precio del hidrocarburo, por lo que los conflictos geopolíticos tienen una alta repercusión en el sector petrolero, abundó la entidad financiera.