TEHERÁN. El viceministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, uno de los principales negociadores nucleares de la República Islámica, calculó que en el plazo de una semana será posible aplicar el acuerdo nuclear entres su país y las potencias del Grupo 5+1 y poner fin a las sanciones a su economía.

 

En declaraciones recogidas por la agencia oficial iraní IRNA, el alto diplomático consideró que después de que el Parlamento iraní diera hoy su visto bueno al denominado Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA en sus siglas en inglés) es muy posible que antes del 18 de octubre puedan concluirse los últimos detalles legales y burocráticos que falta para poder poner en marcha el acuerdo.

 

“Si el Consejo de Guardianes (Tribunal Constitucional iraní) ratifica la decisión del Parlamento se habrá cursado el proceso legal del JCPOA”, indicó.

 

Además “es posible que a finales de semana concluya la etapa actual de trabajo entre Irán y la Agencia Internacional de la Energía Atómica. En caso de lograr eso, a partir del lunes próximo podremos anunciar la entrada en vigor del mismo”, dijo Araqchí.

 

El diplomático apuntó que en virtud del pacto anunciado en Viena el pasado 14 de julio, el día de la puesta en marcha formal del JCPOA habrá una reunión de la comisión conjunta formada por el Grupo 5+1 (EU, Francia, Rusia, China, Reino Unido y Alemania) y la Unión Europea, lo que ocurrirá “probablemente” también el lunes próximo.

 

“Allí la Unión Europea anunciará que se han levantado las sanciones y el Congreso de EU parará la aplicación de sus sanciones unilaterales, si bien la aplicación de estas medidas se llevará acabo después que Irán también cumpla con sus previsiones del JCPOA”, explicó.

 

El Parlamento iraní dio hoy su visto bueno al JCPOA al aprobar una norma que habilita al Gobierno a aplicar “voluntariamente” las medidas recogidas en el pacto de forma “recíproca” a los pasos dados por las otras partes que firmaron el acuerdo.

 

En la práctica, esta resolución del Parlamento eliminó la última resistencia en el país a la aplicación del JCPOA, toda vez que el líder supremo, Alí Jameneí, la máxima figura política y religiosa del país, ya se mostró favorable al acuerdo.

 

En virtud del acuerdo, las sanciones económicas que pesan sobre Irán serán eliminadas a cambio de una severa limitación y estrictas inspecciones sobre su programa nuclear para evitar que pueda desviarse de fines pacíficos.