NACIONES UNIDAS. La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, pidió hoy al gobierno de Estados Unidos su cooperación para encontrar al exdirector de operaciones de los Servicios de Inteligencia Antonio “Jaime” Stiuso, en relación al atentado de la AMIA, que hoy vinculó también a los “fondos buitres”.

 

Fernández de Kirchner describió este atentado, ocurrido en 1994 en la sede de la mutual judía, como “una telaraña de intereses externos a mí país, en la que como todas la telarañas quedan atrapados los más débiles y los más chicos y los otros permanecen afuera”.

 

Pidió la cooperación para aclarar el rol de un ex funcionario que lideró la investigación sobre el caso y cuyo paradero actual es desconocido, aunque se presume que se encuentra en EU.

 

“Si somos cómplices del régimen iraní, ¿qué es el presidente Barack Obama entonces?”, dijo durante su intervención, la última que hará como mandataria.

 

Agregó que “en la investigación por la muerte del fiscal (Alberto) Nisman -que presuntamente tenía pruebas que implicaban a los Kirchner- empiezan a aparecer datos relevantes y estremecedores con servicios secretos externos, con vinculaciones con los ‘fondos buitres’, no denunciados por esta presidenta sino por miembros de la comunidad judía de nuestro país”.

 

Fernández vinculó así a los fondos especuladores que le reclaman el pago de bonos de deuda en mora desde 2001 con el caso AMIA y aseguró que pedirá a Estados Unidos “explicaciones de en qué calidad se encuentra este exmiembro del servicio secreto de inteligencia argentina acá en Estados Unidos (…), protegido no se sabe muy bien de qué y por quién”.

 

“No podemos seguir utilizando armas, instrumentos de intriga internacional dignos de John le Carré pero antiguos”, dijo.
Aseguró también que, en el año 2010, “nos visitó en la Argentina, Gary Samore, en ese entonces principal asesor de la Casa Blanca en materia nuclear”.

 

Principios para reestructurar deuda benefician a todos

 

La aprobación en la Asamblea General de la ONU de la resolución con los principios rectores para la reestructuración de deudas públicas beneficia a todo el mundo, sostuvo hoy la presidenta de Argentina.

 

Destacó que el pago de la deuda debe ser efectuado, “pero no a costa del hambre y la miseria del pueblo”. “Cuando las mayorías deciden una forma de pago, esta debe ser aceptada por el resto”.

 

Aclaró que los nueve principios básicos adoptados este mes para reestructurar las deudas soberanas reconocen la necesidad de cumplir con las obligaciones, pero no a costa de la miseria de la población. Se trata del “primer intento serio de razonabilidad y regulación al sector financiero” y “un avance importantísimo que debe ser consecuente”. Destacó la importancia de dicho documento.

 

“Significa no una ayuda a Argentina, que está depositando el cien por cien de lo adeudado a sus acreedores, es una ayuda para el resto del mundo. Es un intento, el primer intento serio de poner razonabilidad y regulación a un sector como es el sector financiero y de los derivados, que a partir de la transformación de bancos comerciales en bancos de inversión no ha tenido ningún tipo de intervención ni de contralor”, señaló.

 

La presidenta argentina aseveró que frente al escenario de recesión mundial que no acaba de superarse hace falta inyectar recursos a la economía real para crear empleos y reactivar la producción.