El avión militar Airbus A-400M siniestrado hoy en las proximidades del aeropuerto de Sevilla (sur de España) iba a ser entregado próximamente a Turquía, según explicó hoy el constructor aeronáutico europeo en un comunicado.

 

“En este punto, podemos confirmar que el avión es el MSN23, un aparato previsto para el cliente turco”, explicó el consorcio Airbus en la nota, en la que agregó que ha activado su gabinete de crisis.

 

Además, el fabricante ya ha enviado un equipo de expertos hacia Sevilla para investigar lo sucedido.

 

“Estamos coordinándonos con las autoridades pertinentes”, comunicó la compañía.

 

Tres personas han fallecido en el accidente y otras dos han resultado heridas, una de las cuales ha ingresado en el hospital con pronóstico reservado, y la otra con carácter grave. Además, hay un sexto tripulante desaparecido.

 

Todos ellos son trabajadores de Airbus, que tiene en Sevilla una planta de ensamblaje del A-400M, modelo militar de transporte.

 

Un portavoz de Airbus dijo a Efe que el A-400M ya está operando en Francia, Turquía, Reino Unido y Alemania, aunque en total hay ocho países que han realizado pedidos (los cuatro citados más España, Bélgica, Luxemburgo y Malasia).

 

Turquía recibió en abril del año pasado su primer avión A-400M, un trámite que se retrasó durante meses por la voluntad de las autoridades de ese país de negociar las condiciones con Airbus, y iba a recibir “próximamente”, según las fuentes, el aparato siniestrado hoy.

 

En la presentación de los resultados anuales de Airbus el pasado febrero en Múnich, el presidente del grupo, Tom Enders, dijo que el objetivo para 2015 era “duplicar las entregas” respecto a las ocho unidades del A-400M que se entregaron en 2014 a cuatro de los países clientes (cuatro para Francia, dos para Turquía, uno para el Reino Unido y uno para Alemania).

 

El programa del A-400M, valorado inicialmente en unos 20,000 millones de euros, tuvo que ser revisado en 2010, cuando los siete países que participaron en su lanzamiento (Alemania, Francia, Reino Unido, España, Turquía, Bélgica y Luxemburgo) asumieron 1,500 millones suplementarios y Airbus, 3,000 millones.

 

El origen del A-400M se remonta a 1982, cuando cuatro empresas se unieron para desarrollar un sustituto para los aviones de transporte militar Hércules, fabricado por la norteamericana Lockheed.

 

Las empresas originales fueron la francesa Aérospatiale, la inglesa British Aerospace, la alemana MBB-DASA y la americana Lockheed, que abandonó el proyecto en 1987, cuando la española CASA (Construcciones Aeronáuticas S.A.) ya se había unido al grupo.

 

En 2000, las empresas francesa, alemana y española se fusionaron para crear el consorcio europeo EADS que pasó a dirigir la creación del A-400M desde su división Airbus y que, finalmente, preparó un contrato inicial en 2003.

 

La construcción y montaje del avión se inició en 2007 en la planta de CASA en Sevilla.  DEC