SANTIAGO DE CHILE. Repetitivo, alucinógeno y extático, así es el mundo que la artista japonesa Yayoi Kusama plasma en “Obsesión infinita”, una exposición que da cuenta en Chile de la particular mirada psicológica de la reconocida artista nipona que lleva casi 40 años viviendo en una clínica psiquiátrica de Tokio.

 

“Visitar esta muestra es como entrar en la mente de Kusama”, afirmó a periodistas uno de los comisarios de la exhibición, Philip Larratt-Smith, ante la instalación inmersiva “Estoy aquí pero no”, que muestra un comedor cubierto de millones de puntitos fluorescentes que parecen ser una alteración perceptiva de quien lo observa.

 

Para Kusama, que dentro de dos semanas cumplirá 86 años, las instalaciones que sumergen al visitante en un universo de puntos y realidades infinitas son, según Larratt-Smith, una manera de “poner al espectador en su lugar y hacerlo partícipe de su condición psicológica, marcada por las obsesiones, los episodios alucinatorios y la despersonalización”.

 

Con más de 100 obras -entre papeles, pinturas, esculturas, videos y espectaculares instalaciones-, la muestra ofrece una retrospectiva de la trayectoria de la precursora del Pop Art, del minimalismo y el arte feminista que siempre manifestó su voluntad de convertirse en una “celebridad mundial”.

 

Uno de los elementos recurrentes de su obra hasta hoy, los espejos, también tiene su lugar en la exposición, en la que se exhibe su famosa instalación “Infinity Mirror Room” que, según los comisarios, “busca invitar a los espectadores a dejar en suspenso su propia percepción para sumarse en el viaje que Kusama hace hacia la anulación”.

 

“Yayoi Kusama: Obsesión infinita” llegó este sábado al Centro de las Artes 660 de Santiago de Chile tras presentarse en Brasil, Argentina y México, donde ha conquistado a dos millones y medio de latinoamericanos.

 

La gira por América Latina, que finaliza con la exposición en Chile, es, según Larratt-Smith, una muestra del interés de Yayoi Kusama por una “región que intriga a la artista que, lejos de estar loca, se mantiene muy al día con la actualidad mundial que, en gran medida, se centra ahora en Latinoamérica”.