NUEVA YORK. A pesar de la mala publicidad por violaciones a la intimidad y otros problemas, la app para llamar taxis Uber ha recaudado mil 200 millones de dólares en su ronda más reciente de búsqueda de financiación por capitalistas de riesgo, que valúan la compañía en 40 mil millones.

 

Esto es mucho más que el valor de otras compañías que cotizan en el mercado como American Airlines y Twitter, o el valor combinado de ya conocidas empresas de renta de autos Hertz y Avis Budget Group.

 

Al mismo tiempo, esto no garantiza que Uber recibirá el mismo valor como empresa pública que hace negocios con el respaldo de capitales de riesgo.

 

La compañía con sede en San Francisco generó polémicas recientemente cuando un directivo sugirió gastar 1 millón de dólares para desenterrar los trapos sucios de un periodista que la ha criticado. No es la primera vez que Uber es atacada, sea por las acciones de sus conductores o su cultura empresarial. Está investigando a uno de sus empleados por rastrear el servicio de transporte que usa otro periodista, lo que genera temores de que Uber utiliza la información privada de sus clientes con fines ilícitos.

 

El director general Travis Kalanick dijo en un blog el jueves que la empresa invertirá en “crecimiento y cambio”.

 

“Los acontecimientos en semanas recientes nos han mostrado que también necesitamos invertir en crecimiento interno y cambio”, escribió. “Reconocer los errores y aprender de ellos son los primeros pasos”.

 

Dijo que su más reciente ronda de financiamiento ayudará a la empresa a hacer “inversiones sustanciales”, en particular en Asia.

 

La ronda de financiamiento previa también juntó mil 200 millones de dólares. La empresa opera en más de 250 ciudades en 50 países, aunque enfrenta obstáculos regulatorios y el rechazo de los taxis tradicionales en muchas localidades.

 

También el jueves, su rival menor Lyft, que tiene una imagen corporativa decididamente más amigable —que incluyen bigotes rosas en sus vehículos— anunció la contratación de Brian Roberts como jefe de finanzas y a Kira Wampler como responsable de marketing. Roberts, quien se integró a la empresa en octubre, estaba antes en Walmart.