WASHINGTON. El gobernador de Missouri, Jay Nixon, ordenó la retirada de la Guardia Nacional de la localidad de Ferguson, al calmarse la situación tras varios días de disturbios por la muerte de un joven negro por disparos de un policía.

 

La decisión del gobernador se produce después de una noche de protesta pacífica en la que no se registraron incidentes de gravedad, después de la visita del fiscal general de EU, Eric Holder.

 

“Mientras continuamos viendo mejoras, he ordenado a la Guardia Nacional de Missouri que comience sistemáticamente el proceso de retirarse de la ciudad de Ferguson”, indicó el gobernador en un comunicado.
Nixon movilizó a la Guardia Nacional el pasado lunes después de que se intensificaran los enfrentamientos entre la Policía y algunos manifestantes, que las autoridades dijeron que venían de fuera de Ferguson, un suburbio situado al norte de San Luis.

 

 

“Desde entonces, la situación ha mejorado considerablemente con menos incidentes de instigadores de fuera interfiriendo con manifestantes pacíficos, y menos actos de violencia”, dijo Nixon.

 

 

Según recoge la prensa local, la Policía ha arrestado a 163 personas, de las que sólo 7 eran de Ferguson, desde que comenzaron las protestas por la muerte a tiros de Michael Brown, de 18 años, el pasado 9 de agosto.

 

 

La Patrulla de Carreteras de Missouri continuará ayudando a la policía de San Luis y del condado de San Luis a dar una “respuesta apropiada” a los incidentes mientras “protegen los derechos de todos los ciudadanos pacíficos”, agregó Nixon.

 

 

Por su parte, Eric Holder expresó su compromiso con una investigación “justa” “exhaustiva” e “independiente” sobre el caso de Michael Brown.

 

 

Holder defendió la necesidad de “reconstruir” una relación de confianza entre las fuerzas de seguridad y las comunidades en que sirven para garantizar un trato “justo e igualitario”.

 

 

Holder señaló que la investigación federal abierta “llevará tiempo”, pero los ciudadanos de Ferguson pueden tener confianza en que los agentes federales, investigadores y fiscales a cargo llevarán una investigación “justa”, “exhaustiva” e “independiente”.

 

 

El Departamento de Justicia ha abierto una investigación federal para determinar si hubo violaciones de las leyes federales sobre derechos civiles y ha ordenado una autopsia independiente de la realizada por las autoridades locales.