MOSCÚ.  Rebeldes prorrusos informaron hoy que encontraron las cajas negras del avión de la compañía Malaysia Airlines que cayó en el este ucraniano y que se proponen enviarlas a Moscú para su análisis, mientras Ucrania anunció una investigación.

 

La información de que las cajas negras de la aeronave están en poder de los separatistas llegó en momentos en que aumentan las hipótesis de que el Boeing 777 con 295 personas a bordo, fue derribado por los mismos rebeldes, quienes sin embargo lo han negado.

 

Konstantin Knyrik, vocero de los separatistas, declaró a la agencia de noticias Interfax que los rebeldes hallaron las cajas negras en el lugar donde se impactó el avión MH17, pero que intentarán hacerlas llegar a las autoridades rusas.

 

La información fue confirmada poco después por Andrei Purgin, primer viceprimer ministro de la autoproclamada República Popular de Donetsk, bajo cuyo control se encuentra el aérea del siniestro, reportó por su parte el diario ucraniano The Kyiv Post.

 

“En Moscú, hay expertos de alto nivel y ellos serán capaces de determinar la causa del accidente”, señaló Purgin, en tanto que el primer ministro de Donetsk, Aleksandr Boroday, pidió un alto al fuego humanitario de dos o tres días para investigar el hecho.

 

Boroday acusó a Kiev de derribar el avión para incriminar a las milicias prorrusas.

 

El avión, que cubría la ruta de Amsterdam-Kuala Lumpur, cayó cerca de la localidad de Torez, en Donetsk, a unos 60 kilómetros de la frontera con Rusia, confirmó el Ministerio del Interior de Ucrania y sugirió que fue derribado por un misil tierra-aire.

 

Refirió que el área ha sido escenario de enfrentamientos entre tropas ucranianas y rebeldes pro rusos desde hace semanas, sin embargo ambas partes se deslindaron de cualquier responsabilidad en la tragedia.

 

El presidente ucraniano Petro Poroshenko anunció esta noche que su gobierno iniciará una investigación del accidente, pero se refirió al hecho como un “acto terrorista” que “no fue cometido por las fuerzas ucranianas”.

 

Poco después, el primer ministro ucraniano Arseniy Yatseniuk ordenó el establecimiento inmediato de una comisión gubernamental para que investigue las circunstancias alrededor del desastre aéreo, en el cual no se reportan sobrevivientes.

 

El gobierno insiste en una pesquisa conducida con la participación de la Organización Internacional de Aviación Civil (OIAC), añadió.

 

La teoría de que el Boeing 777 fue derribado por un misil ha ido tomando forma con el paso de las horas, aunque se desconoce quien lo disparó y desde dónde, autoridades ucranianas responsabilizan a los rebeldes prorrusos y éstos a su vez acusan a Kiev.