Ataques aéreos israelíes contra Hamas golpearon una mezquita en Gaza que según el ejército israelí ocultaba armas del grupo miliciano, mientras la cifra de muertos palestinos alcanzaba las 125 personas, en una ofensiva que no da signos de amainar.

 

El ejército dijo que alcanzó más de mil cien  blancos, entre lanzacohetes, centros de mando y fábricas y depósitos de armamentos, en un intento de detener el incesante fuego de cohetes desde Gaza. Funcionarios palestinos dijeron que los bombardeos alcanzaron bancos y un hogar para discapacitados donde murieron dos mujeres.

 

Decenas de los muertos son civiles, aunque la cantidad exacta sigue sin estar clara.

 

Por primera vez, Israel golpeó dos mezquitas en su ofensiva, según Hamas. El grupo miliciano espera que el incidente les ayude a recabar apoyo en el mundo musulmán.

 

“El bombardeo de dos mezquitas en Gaza durante la noche muestra lo bárbaro que es este enemigo y lo hostil que es hacia el islam”, afirmó en Doha, Qatar, el portavoz de Hamas Husam Badran. “Este terrorismo nos da el derecho a ampliar nuestra respuesta para frenar a este invasor”.

 

El ejército israelí divulgó una fotografía de la mezquita atacada, afirmando que ocultaba cohetes justo al lado de otro lugar religioso y viviendas civiles. El ejército afirmó que Hamas, Yihad Islámica y otros grupos milicianos utilizan de forma sistemática esta estrategia de abusar de los lugares de culto para para ocultar armas y establecer redes de túneles subterráneos, poniendo en peligro a sus civiles de forma deliberada.

 

Los milicianos de Gaza han disparado casi 700 cohetes y morteros hacia Israel en cinco días de combates. El “Domo de Hierro”, un sistema defensivo financiado por Estados Unidos y desarrollado por Israel, ha interceptados más de 130 cohetes, impidiendo por ahora muertes israelíes.

 

La ofensiva ha traído los enfrentamientos más duros desde noviembre de 2012, cuando se produjo una ofensiva similar de ocho días para detener el fuego de cohetes desde Gaza. El brote de violencia sigue al secuestro y asesinato de tres adolescentes en Cisjordania, y la captura y asesinato de un adolescente palestino en un aparente ataque de venganza.

 

Israel ha golpeado Gaza con el doble de intensidad que en la operación de 2012, y el primer ministro Benjamin Netanyahu ha prometido seguir adelante con la campaña hasta que los ataques desde el territorio costero palestino se detengan por completo. Israel ha desplazado miles de soldados a la frontera en preparación de una posible invasión por tierra.

 

Tras varios días con pocas críticas, Israel ha empezado a verse bajo creciente presión internacional conforme aumentan las bajas palestinas.

 

Un alto cargo de la Liga Árabe dijo que los ministros de exteriores de los países miembros celebrarían el lunes una reunión de emergencia en El Cairo para abordar la ofensiva israelí y medidas para instar a la comunidad internacional a presionar a Tel Aviv.

 

Mientras, los palestinos y sus aliados internacionales trabajan sobre un borrador de resolución de Naciones Unidas que condenaría toda violencia contra civiles en el conflicto y pide “un alto el fuego inmediato, duradero y respetado por completo”. Sin embargo, el texto no menciona los cientos de cohetes disparados por Hamas contra Israel, lo que probablemente lo hace inaceptable para Estados Unidos si el documento se presenta ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.