1. Austeridad. 

 

 

España lleva ya siete años sumergida en una profunda crisis económica y el futuro rey sabe que no sólo hay que dar ejemplo de austeridad, sino practicarlo, para que las valoraciones ciudadanas contra la Monarquía, cambien su percepción. Ya ha comenzado con algunos “detalles” de austeridad como los que acontecen en la ceremonia de Proclamación, a la que no asistirán representantes de otras casas reales ni mandatarios extranjeros. Al finalizar el acto se servirá un coctel para 2 mil selectos invitados de la sociedad española, en el Palacio Real. El ágape consistirá en tapas y serán servidas por la empresa “Mallorca”, un catering de gran confianza y muy conocido por sus botanas, como pequeñas chapatas o sándwiches.

 

 

2. Cercanía

 

 

Su padre Don Juan Carlos es campechano, cercano y humilde. Su madre Doña Sofía es reservada, amable y tranquila. El futuro Rey parece haber heredado la mezcla idónea entre sus dos progenitores para ejercer su cargo. Letizia, su esposa, quien poco acostumbrada a la vida de la realeza, ha tratado de continuar con sus anteriores hábitos de persona anónima, como ir al cine en pleno centro de Madrid, o escaparse como cualquier pareja a comer una pizza o incluso compartir mesa con otras personas en restaurantes informales. Esta cercanía junto a su edad, 46 años, hará de su reinado una baza importante para comunicarse con sectores de la población a los que su padre, Don Juan Carlos no estaba tan vinculado.

 

 

3. Vocación Internacional

Tenía solo quince años cuando Don Felipe realizó su primer viaje oficial en solitario, a Cartagena de Indias. Tras finalizar la Licenciatura en Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid, realizó una Maestría en Relaciones Internacionales en la Universidad de Georgetown. La preparación global es sumamente importante para él, no en vano sus hijas, las infantas Leonor y Sofía reciben semanalmente clases de chino. Don Felipe nunca ha ocultado su preferencia por los países iberoamericanos y desde hace dieciocho años es el representante de España en las tomas de posesión de los mandatarios de Iberoamérica.

 

 

4. Servicio nacional

En su primer discurso público tras la noticia de la abdicación del Rey, don Felipe prometió servir a “una España unida y diversa”. Consciente de las diferencias y conflictos territoriales, defender una España conjunta, será sin duda uno de los ejes principales de su reinado. Atender y conocer las necesidades de cada autonomía como Cataluña quienes quieren celebrar un referéndum de autodeterminación antes de que finalice el año, constituirá una prioridad en la agenda del nuevo Monarca.

 

 

5. Transparencia

 

 

La claridad en la Corona, será uno de los mayores retos a los que tendrá que enfrentarse Felipe VI. La imputación de su cuñado, Iñaki Urdangarin, por corrupción y fraude fiscal, con quien ha roto todo lazo familiar, y su hermana la infanta Cristina, la gran ausente en los actos de Proclamación y también imputada junto a su esposo, será sin duda uno de los mayores quebraderos de cabeza del joven rey quien deberá lidiar con los procesos judiciales de ambos. La transparencia en su reinado será una herramienta clave para el buen nombre de la Institución. Deberá emular el ejemplo de otras Casas Reales, como la Británica quienes exponen las partidas de cada uno de sus gastos. En tiempos de crisis y democracia, ajustar los números y tener mayor transparencia contribuirán al liderazgo de su reinado.