Donald Sterling cedió a su esposa, Shelly Sterling, los derechos para negociar la venta de Los Ángeles Clippers, tras ser suspendido de sus acciones como dueño mayoritario por supuestos comentario racistas.

 

Por lo que tanto la esposa como los abogados del multimillonario de 80 años estarían comenzando los trámites que la operación conlleva, así como la búsqueda de comprador, reportaron medios internacionales.

 

Vender los Clippers en su totalidad acabaría por facilitar el embrollo que propició el escándalo racista en el que se vio envuelto Donald Sterling; sin embargo, la NBA aún puede tomar cartas en el asunto de no resolverse, ya que los estatutos de la liga no permiten la transferencia de participaciones en cuanto al control de la franquicia se refiere.

 

Sterling fue apartado a perpetuidad de la dirección del equipo por orden del comisionado de la NBA, Adam Silver, además de multarlo con 2,5 millones de dólares.