El próximo 5 de julio habrá elecciones en Jalisco. Irán a las urnas para escoger 20 diputados por mayoría relativa; 19 por representación proporcional y 125 fórmulas para ayuntamientos.

 

Aquella entidad es la cuarta más poblada y es uno de los estados más desarrollados de la nación, en cuanto a actividades económicas, comerciales y culturales. Su capital, Guadalajara, es la joya de la corona electoral, y la zona metropolitana, compuesta por Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco, El Salto, Ixthahuacán de los Membrillos y Juanacatlán, también son municipios muy peleados. Recordemos que, juntos, son la segunda aglomeración urbana más grande del país.

 

Jalisco es el quinto estado en extensión y el cuarto más productivo de la República (después del DF, Estado de México y Nuevo León); su turismo se ha incrementado y cada día hay más visitantes en Lagos de Moreno, San Miguel el Alto, obviamente la capital, Mazamitla, Tequila, Tapalpa, San Juan de Los Lagos, Lago de Chapala y Puerto Vallarta.

 

Pero a pesar de las maravillas que ofrece el estado, la gente tiene un sentimiento de vacío: Aristóteles Sandoval, Arturo Zamora, Jesús Casillas Romero y José María Martínez Martínez dicen que no están a la altura de los casi 79 mil kilómetros cuadrados de Jalisco y mucho menos de los problemas que enfrentan. El gobernador fue un popular candidato, y antes un buen alcalde, pero deja mucho que desear como primer mandatario. Los senadores, sencillamente nadie los conoce.

 

Al abogado, maestro en política y gestión pública, ya lo candidateaban para “la grande”, pero se desinfló muy rápido. Sus seguidores ya veían a Lorena Arriaga, su esposa, y a su hija Giovanna corriendo en Los Pinos.

 

Hoy no tiene ni los hilos para integrar buenas listas de candidatos; y es un foco rojo en las oficinas de Insurgentes norte. Pero hay que decirlo también,

 

ante la terrible decepción del senador panista, la guerra de la contienda interna azul y la inseguridad en la entidad, los electores se alejan cada día más de sus políticos.

 

La clase política de Jalisco vive una terrible incógnita; ¿hasta dónde le alcanzará al gobernador Aristóteles Sandoval para definir a los hombres y las mujeres que rendirán protesta el 1 de octubre (presidentes municipales ) y el 1 de noviembre (diputados)?

 

Sin leyes de la reforma político-electoral, con dos meses de antelación y falta de liderazgo político, vivirán una elección atípica en el estado de Jalisco.

 

Seguiremos con lupa esas votaciones.

 

San Jacinto Amilpas, Oaxaca.- El presidente municipal, Víctor Amado López, realizó una marcha junto con trabajadores del ayuntamiento para exigirle al gobernador, Gabino Cué, que le entregue los recursos de las participaciones federales; acusan al secretario de Finanzas de que se quiere quedar con el dinero de los ramos 28 y 33.

 

Monterrey, Nuevo León.- Urge una explicación del gobernador Rodrigo Medina de la Cruz. ¿Contratos millonarios para Gefelek, de un chico de 20 años que estudia cocina y que un día vende botargas y otro construye puentes? Huele a corrupción norteña.

 

Tuxtla Chico, Chiapas.- Alrededor de mil 500 campesinos afiliados a la CNC protestaron en la alcaldía en demanda de apoyos para el campo. El presidente municipal Mario Solís no atiende a los humildes trabajadores. Seguramente ya tomó cartas en el asunto el gobernador Manuel Velasco.

 

Aguililla, Michoacán.- El alcalde Jesús Cruz Valencia fue arrestado ayer por policías. Apenas el lunes, el presidente municipal intentó entrar a su despacho, pero un grupo de civiles se lo impidió pues lo acusaron de mantener vínculos con el crimen organizado. ¿Irá por ahí su detención?

 

Ciudad Victoria.- Un mando militar asumió la seguridad personal del gobernador Egidio Torre Cantú, reveló el vocero Tamaulipas, Memo Martínez. El nuevo elemento tiene amplia experiencia en este tipo de actividades.