EL CAIRO. Más de 500 partidarios de los Hermanos Musulmanes egipcios fueron condenados hoy a muerte por una serie de ataques contra edificios oficiales y el asesinato de un coronel en agosto pasado, en una decisión sin precedentes en la justicia de Egipto.

 

Aunque numerosos seguidores del depuesto presidente islamista Mohamed Mursi han sido sentenciados a prisión desde el golpe militar del 3 de julio, hasta ahora no se habían emitido condenas a la pena capital.

 

La cofradía de los Hermanos Musulmanes, declarada grupo terrorista por las autoridades en diciembre pasado, denunció que la sentencia es “inhumana, una clara violación de todas las normas judiciales y un nuevo crimen del golpe militar“.

 

Esta masiva condena, adoptada en un tiempo récord en la segunda sesión del juicio, tan solo dos días después de su inicio, despierta serias dudas sobre el sistema judicial egipcio, según organizaciones como Amnistía Internacional (AI).

 

“Los tribunales egipcios actúan con rapidez para castigar a los seguidores de Mohamed Mursi, pero ignoran las violaciones graves de derechos humanos que cometen las fuerzas de seguridad”, lamentó AI.

 

El Tribunal Penal de Minia, al sur de El Cairo, remitió hoy los expedientes de los condenados a muerte al muftí del país y máxima autoridad religiosa, Shauqi Alam, para que dé su dictamen -no vinculante- sobre el caso.

 

Una vez obtenida la opinión religiosa del mufti, el tribunal dictará el fallo el próximo 28 de abril, que según los expertos coincidirá con la pena de muerte anunciada hoy.

 

Siguiendo el procedimiento habitual en estas causas en Egipto, será entonces cuando los abogados de la defensa podrán apelar el fallo, una medida que la Hermandad ya ha anunciado que tomará.

 

Debido a que a los letrados se les impidió acceder a la sala, hay cifras contradictorias sobre el número de condenados. Una fuente judicial precisó a Efe que 528 miembros y simpatizantes de la cofradía fueron sentenciados a muerte y 17 absueltos, datos confirmados por la agencia oficial Mena.

 

La corte, presidida por el juez Said Yusef, los encontró culpables de asaltar edificios gubernamentales en la provincia de Minia, matar a un coronel, intentar asesinar a otros dos responsables policiales, incendiar una comisaría y apoderarse de armas.

 

Estos ataques tuvieron lugar en protesta por el violento desalojo policial de las acampadas de los islamistas en El Cairo el pasado 14 de agosto, cuando murieron cientos de personas y se desató una ola de violencia en todo el país.

 

El abogado Ahmed Shabib dijo a Efe que los condenados son 529, de los que solo unos 135 comparecieron ante el tribunal, ya que el resto está siendo juzgado en rebeldía.

 

Shabib aseguró que recurrirán la sentencia tras su confirmación el próximo día 28 y calificó el juicio de “causa del siglo, sin parangón en la historia judicial en Egipto”.

 

También destacó que no se había dado una condena a pena de muerte contra un número tan elevado de personas el abogado egipcio Naser Amin, director del Centro Árabe para la Independencia de la Judicatura y miembro del semigubernamental Consejo Nacional de Derechos Humanos.

 

Amin expresó en declaraciones a Efe su esperanza de que no se cumplirán las ejecuciones en la horca, pese a que con toda seguridad esa será la sentencia del 28 de abril.

 

Según este prestigioso letrado, en un 99% de los casos el tribunal de casación anula las penas a muerte una vez estudiados los recursos y ordena la repetición del juicio ante otros magistrados.

 

Para los Hermanos Musulmanes, estas “sorprendentes” condenas demuestran la “corrupción” del sistema judicial egipcio y su sometimiento a los militares.

 

Un portavoz de la cofradía, consultado por Efe, criticó la velocidad con la que fue emitida la condena, la falta de pruebas y que no se escuchara a los letrados ni a los testigos.

 

Además, el tribunal rechazó las peticiones de los abogados de la defensa de recusación de los jueces y de retraso del proceso para analizar las 3.700 páginas del expediente.

 

Según este responsable islamista, que prefirió guardar el anonimato, el objetivo es intimidar a los manifestantes ante el posible inminente anuncio de la candidatura a las elecciones presidenciales del jefe del Ejército, Adelfatah al Sisi.

 

Al respecto, la Hermandad subrayó que estas decisiones judiciales solo reforzarán la “fe en su revolución y su causa” de los islamistas, que continuarán con su ola de protestas.

 

La alianza que agrupa a los partidarios de Mursi instó hoy a que el próximo miércoles sea un “día revolucionario notable”, en el que -amenazó- los manifestantes lleguen a las emblemáticas plazas cairotas de Tahrir y Rabea al Adauiya, cercadas siempre por la policía.