En cuanto a los automóviles subcompactos, los tres grandes fabricantes estadounidenses –Ford, General Motors y Chrysler- solo dos se han mantenido vendiendo este clase de vehículos durante varios años de manera ininterrumpida. Por alguna duda Chrysler dejó de competir en este segmento tan peleado.

 

Tras una pausa el grupo americano resucitó a un clásico que estuvo por algunos años en el olvido, el Dodge Dart.

 

Este nombre fue desempolvado para ser introducido en una nueva generación de sedanes donde los modelos de referencia son el Volkswagen Jetta, Honda Civic y Ford Focus. Ahora el Dart vuelve con elegantes curvas que ofrecen un diseño más dinámico.

 

Bien podríamos decir que es una evolución pura de aquel famoso Neón. Si bien es un sedán nato, los trazos que conforman su perfil hacen referencia al de un coupé. Asimismo tiene detalles estéticos que hacen pensar que su precio es superior.

 

vista trasera

 

Una vez ubicados en la cabina de este sedán podemos darnos cuenta del ambiente elegante y cómodo. En ningún momento se puede hacer menos la calidad de los materiales que se utilizan en todo el habitáculo, así como la ergonomía que rebasa por mucho a la media del segmento. Sentados en la fila trasera o en la posición de piloto o copiloto el espacio es sorprendente; existe una gran cantidad de zonas para guardar objetos.

 

En el caso de la versión superior -GT- los asientos están forrados de cuero y el cuadro de instrumentos deja de ser analógico para adaptar una pantalla de siete pulgadas donde de manera digital se despliega el velocímetro, tacómetro y demás medidores.

 

Dodge Dart GT también equipa una pantalla táctil de 8.4 pulgadas disponible para el sistema de información y entretenimiento U Connect que incluye un sistema de navegación y sirve de monitor para la cámara de reversa, la cual se presenta de serie en todas las versiones.

 

Al igual que el exterior, una amplia gama de opciones están disponibles para configurar la arquitectura del interior. Esa mirada trasera que tomada del Dodge Charger se repite en un anillo de luz ubicado en todo el panel de instrumentos.

 

Dart hereda los buenos rasgos de aquel viejo conocido Neón. Si bien no es un deportivo, este Dodge es divertido y cómodo de manejar. Para las tres versiones existe un mismo motor de cuatro cilindros de 2.4 cilindros con 184 caballos de fuerza. Esta potencia en conjunto con la masa de menos de tonelada y media de peso, hacen que el la conducción sea dócil. No obstante, por momentos se resiente la ausencia de por lo menos 15 caballos de fuerza en aquellas maniobras de rebase.

 

Si su estilo de manejo es mesurado, la caja automática de seis velocidades es más que suficiente, pero si desea exprimir cada una de las marchas existe la posibilidad de hacerlo de manera manual. Debido a que el diseño y la puesta a punto de la suspensión fue creada por Alfa Romeo su andar es cómodo y suave, inclusive es superior a sus competidores.

 

 interior